Vikingos

Durante más de 200 años, los pobladores europeos que se encontraban en el espacio comprendido entre Dublín y Kiev sintieron la terrible presencia de los pobladores nórdicos conocidos como vikingos, quienes tenían una reputación muy terrible entre los habitantes de estos territorios. Estos recibían nombres diferentes dados por aquellos habitantes, los anglosajones los llamaban daneses, los irlandeses los llamaban gaill, los andalusíes se referían a ellos como magos y los francos los nombraban como normanni.

Esta gran cantidad de nombres se debe a la poca información que se tenía sobre su procedencia, la cual apuntaba hacia el norte del continente europeo. Cabe destacar que el apodo dado por los francos (normanni) era bastante acertado, ya que este significaba “hombres del norte” o “nórdicos”. Los demás pueblos de Europa veían a los nórdicos como seres de gran tamaño, bárbaros que solo se dedicaban a saquear y a hundir en la miseria a diferentes aldeas.

La imagen de los vikingos no es tan salvaje como se nos inculcó.

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Estos fueron los pensamientos que nos dejaron los historiadores de ese momento, sin embargo, esta información no es tan acertada como se nos muestra, ya que la mayoría de los autores de esta información fueron monjes o personas de carácter religioso, las cuales se encontraban frustradas debido a los ataques que realizaron los vikingos contra diferentes santuarios religiosos. Los vikingos eran personas temibles y llegaron a realizar actos barbáricos en múltiples ocasiones, sin embargo los cuentos de su crueldad fueron bastante exagerados por parte de estos historiadores.

Para el final del siglo VIII empezó a desarrollarse dentro de Escandinavia  diversos movimientos migratorios a causa de la sobrepoblación y a la política. En las dinastías del norte, los enfrentamientos de poder siempre tenían como consecuencia el exilio de la facción perdedora, la cual no se encontraba de acuerdo con la situación correspondiente y se marchaba de forma voluntaria. Este tipo de sistema obligaba a los exiliados a desarrollar técnicas para su traslado, resultando en una maestría para la construcción de distintas naves marítimas.

Una parte importante de la población de Noruega se marchó del país en el año 872 debido a las políticas que se habían introducido. Esta población acudió a los puertos del país y tomaron rumbo al norte, estableciéndose en Groenlandia y en Islandia, principalmente en esta última, que para el año 930 ya posea una población de 30000 habitantes, los cuales se dedicaban a comerciar ya realizar saques en el continente y en las islas británicas.

La llegada de los vikingos en los territorios de la actual Ucrania y Bielorrusia se realizó con motivos tanto bélicos como comerciales. Una vez que establecían un comercio próspero en la zona, estos realizaban la construcción de distintos fuertes (denominados gorod) para proteger los almacenes. Su comercio se especializaba en la distribución de pieles y en las esclavas, aunque comúnmente era pedido su apoyo para formar parte de los enfrentamientos que se producían entre los señores feudales del territorio.

Con el tiempo los vikingos lograron apoderarse de estos territorios, estableciendo de forma fija en el territorio actual de Kiev (capital de Ucrania), la cual sirvió como base de para la formación del reino de los rusos en el año 882. Incluso se discute el término “ruso”, ya que se tiene la creencia de que esta era la palabra utilizada por los finlandeses para referirse a los vikingos.

Costumbres religiosas.

De la misma forma que la religión cristiana o la religión hindú, la religión escandinava estaba representada por una trinidad, en la cual Thor era el equivalente al Zeus Griego, este era el protector de las cosechas y las leyes, dominador de las tormentas y Dios de los rayos y los truenos, los cuales eran producidos cuando este golpeaba a las nubes con su martillo Mjolnir. El martillo de Thor era el símbolo equivalente a la cruz de cristo, y la mayor parte de los pobladores vikingos utilizaban este símbolo en el cuello.

Junto a la figura de Thor era venerado su padre, Odín (También conocido como Wotan). Las creencias de los nórdicos aseguraban que Odín era el Dios de los arrebatos y los guerreros se entregaban a él en cada una de sus batallas, aunque de la misma forma lo  hacían los múltiples poetas vikingos o los adivinos que estaban en los pueblos. Para los vikingos Freya era la diosa del amor, equiparable a la diosa Afrodita de los griegos. Esta poseía una unión muy fuerte con su hermano Frey y entre los dos se aseguraban de velar por la prosperidad y por la felicidad de los humanos.

Las similitudes que poseía la religión escandinava con la griega siendo ambas culturas muy distantes entre sí, sirve para fortificar un argumento que implica un origen común indoeuropeo, donde también se vería incluida la religión hindú.

La familia vikinga.

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Los granjeros realizaban asambleas (denominadas cing) en las cuales se discutían las diferentes leyes a aplicar y los problemas que tenía la aldea. El comportamiento de cada miembro de la familia era muy importante, ya que la conducta individual era evaluada por todos los habitantes de la aldea y si un miembro tenía una conducta indebida, toda la familia era recriminada y responsable de la misma.

Esto hacia que el papel de las mujeres fuera de gran relevancia, ya que poseían un significado social bastante alto y gozaba de la independencia que muchas de las mujeres de otros pueblos europeos carecía. Ellas no poseían un voto dentro de los cing y no podían recibir ninguna herencia de sus hermanos varones, sin embargo, ellas podían conservar sus posesiones si llegaban a divorciarse y si se convertían en viudas podrían actuar con libertad y rechazar otro matrimonio si el pretendiente no les parecía de su agrado.

Estas costumbres que poseían los vikingos los convertían en un pueblo único del norte, costumbres que parecían demasiado extremas o extrañas para los demás pueblos de Europa, quienes se encargaron de dejar en sus escritos las características de los vikingos, que, si bien fueron saqueadores, también poseían una cultura compleja.