Los sentidos de los delfines

Estos son los 5 sentidos de los delfines, adaptados a su vida en el agua, algunas adaptaciones son increíbles como la capacidad de ecolocalización, llamado por muchos “el sexto sentido”.

Vista de los delfines

Los delfines tienen casi todos sentido de la vista, menos algunos delfines de río. No es tan vital como el sentido del oído, o como la capacidad de detectar las vibraciones a través del agua. Los delfines son capaces de enfocar sus ojos tanto dentro como fuera del agua gracias a los músculos del ojo, que se contraen haciendo que la cristalina más redondeada para permitir la visión en el agua, o relajarse, en este caso el cristalino se aplana y le permite ver claramente el aire. Cuando quieren ver algo que esta lejos, los delfines miran con solo ojo, mientras que si ven algo de cerca, usan la visión binocular. Las retinas de los delfines tienen tanto bastones como conos, lo que indica que tienen la capacidad de ver con diferentes tipos e intensidades de luz. Según investigaciones, los delfines carecen de cierto tipo de conos, con lo cual están limitados en su visión y no pueden ver longitudes de onda azules.
Los ojos de los delfines tienen una bien desarrollada tapetum lucidum, una capa de tejido situada en la parte posterior del ojo que refleja la luz a modo de espejo, dotando de una segunda pasada de la luz, proporcionando a los delfines ver mejor en entornos con poca luz.

Tacto

Los delfines utilizan la boca para tocar, para ello usan la mandíbula inferior, la cual es muy sensible y donde se centra su sentido del tacto, así como los humanos utilizamos las puntas de los dedos. También utilizan el tacto que les da en general la piel para medir la velocidad a la que se nadan. Otras áreas sensibles son alrededor de los ojos o la boca.

Gusto y olfato

Los delfines no tienen el sentido del gusto muy desarrollado, tienen unas pocas papilas gustativas que les sirven escasamente para detectar algunos productos químicos. Dado que el sentido del gusto y el olfato están muy relacionados esto no es de extrañar, y es que la adaptación al entorno acuático de su nariz ha dado prioridad a la respiración.

De cualquier forma, los estudios sobre el sentido del gusto en los delfines son escasos, pero si se ha observado que, en cautividad, los delfines muestran predilección por ciertos sabores, como los sabores cítricos.

Físicamente, los lóbulos olfativos en los cetaceos son inexistentes, lo que indica que carecen de este sentido.

Audición y eco-localización de los delfines

Los oídos de los delfines están situados justo detrás de los ojos y aparecen como dos agujeritos. Al contrario que el sentido del olfato, el del oído esta muy desarrollado y permite a los delfines percibir infrasonidos y ultrasonidos, de echo, gran parte del tamaño del cerebro es consecuencia del lóbulo auditivo que esta hiperdesarrollado.

Ademas de su excepcional oído, los delfines poseen un sistema análogo al sonar de los submarinos. La ecolocalizacion se basa en un órgano que se encuentra entre la parte posterior de la mandíbula y el oído. Este órgano compuesto principalmente de tejidos grasos, percibe el eco de los ruidos que emiten los delfines. Los delfines emiten un sonido como un chasquido, las vibraciones se transmiten por el agua y rebotan en los objetos que van encontrando a su paso, el órgano de ecolocalizacion capta esos ecos y permite al animal “ver” los que tiene alrededor sin necesidad de luz ni de su vista.