Semana 33 de embarazo

Una de los factores más importantes que debemos tener en cuenta para determinar si un embarazo se está llevando a cabo de forma sana es analizando los cambios que se dan tanto en el feto como en la madre. Aunque cada etapa del embarazo es muy importante en lo que a cuidados y precauciones se refiere, en cada una se dan cambios que deben ser analizados con lupa por el médico o médicos que se están haciendo cargo de un embarazo. Son estos cambios los que determinan qué tan sano es un embarazo y qué precauciones tener.

Muchos pueden pensar que los cambios de una semana a otra no varían demasiado, pero se equivocan por completo. De hecho, puede que una semana el bebé aún no haya experimentado un desarrollo muy grande en sus riñones y, a la siguiente, ya esos mismos riñones estén tan desarrollados que sean capaces de eliminar más de un litro y medio de orina diariamente. Por lo mismo, no podemos subestimar el poder del tiempo en este proceso. A continuación, hablaremos un poco de estos cambios en la semana 33 de embarazo.  

Cambios del bebé durante la semana 33 de embarazo

Imagen cortesía de pixabay.es

Por lo general, el tamaño alcanzado por el bebé en esta etapa debe ser un aproximado de 43,6 centímetros y un peso de casi 2 kilogramos. Debido a la rapidez con la que ha ido ganando peso durante las semanas anteriores, ya su piel se va estirando y perdiendo esa apariencia arrugada que llegó a tener. Se espera que a medida que pasen las semanas, su piel siga estirándose de forma constante.

En el caso del esqueleto, ya gran parte de sus huesos se han endurecido, pero los de su cráneo continúan siendo blandos. Son blandos con un propósito muy importante ya que necesitan comprimirse lo más que pueden para poder pasar a través del canal vaginal durante el nacimiento. En este momento, la presión ejercida sobre su cabeza puede ser tan fuerte que puede adquirir una forma cónica. Esto suele alarmar a algunas madres, pero es completa y absolutamente normal.

 

Cambios en el cuerpo de la madre durante la semana 33 de embarazo

Durante esta etapa del embarazo, es muy común que la madre comience a experimentar dolor e insensibilidad en las manos y muñecas con cierta regularidad. Por lo general, estos síntomas suelen aparecer por la noche o muy temprano en la mañana. Además, se puede producir una molesta hinchazón en las muñecas, lo cual puede ocasionar una fuerte presión en el túnel carpiano. Los nervios que transitan a través de dicho túnel son los que causan está hinchazón y algunas de las otras molestias en manos y muñecas.

El cuerpo va ya preparándose para el día del parto aunque la madre no lo note, así que debe estar lista para cuando llegue. No son pocas las partes que han recomendado la realización de masajes en el perineo (el área que rodea a la vagina) para la prevención de cualquier desgarro en el parto que signifique una dolencia extra para la madre. Muchas no se sienten cómodas con la realización de masajes como estos, pero no es una mala alternativa si ayuda a la prevención de desgarros vaginales.

Dificultad al respirar en esta etapa

Imagen cortesía de pixabay.es

Es bien conocida la dificultad al respirar sufrida por muchas madres en este punto del embarazo. Lo que sucede es que la necesidad de oxigenación de tu bebé va creciendo a medida que la gestación avanza. Con el aumento de tamaño, el bebé comprime los pulmones del cuerpo materno, ocasionando que a ella le sea complicado respirar de forma profunda. Es por esto que se pueden dar ocasiones en las que la embarazada tenga una ligera sensación de ahogo.