Semana 28 de embarazo

Paso a paso, semana a semana seguimos la travesía de lo que es traer una vida al mundo. Iniciamos el último trimestre del embarazo, nuestro bebé está casi listo para salir. Hemos soportado los primeros malestares y ahora la hinchazón, los calambres, estamos más redonditas y nos sentimos pesadas.

Semana 28 del embarazo

Imagen cortesía de pixabay.es

Lo que conocemos como el séptimo mes del embarazo, dedicado a las revisiones regulares del médico. El control del peso, la presión arterial, el tamaño del fondo del útero, posición, tamaño y cualquier síntoma que podamos tener. Nos aplican un montón de pruebas de orina y sangre, para descartar cualquier malestar como la anemia.

Cambios del bebé en la semana 28 del embarazo

Nuestro bebé sigue ganando peso, ya ha alcanzado su tamaño estándar de 36 cm y pesa más de un kilogramo, aproximadamente unos cien gramos más.

Las posibilidades de sobrevivir a un parto prematuro son altas, sus pulmones aún no están totalmente preparados para el aire y la regulación de temperatura podría ser deficiente.

Se engrosan los tejidos de su cuerpo y el cerebro aumenta notablemente su tamaño, por lo que percibe con más claridad cualquier clase de estímulos.

Antes de ahora, su cuerpo estaba recubierto de un vello temporal conocido como lanugo. Lo ayuda a proteger su delicada piel, de la resequedad de los agentes del líquido amniótico.

Su cabello verdadero empieza a hacer acto de presencia, sus cejas y pestañas empiezan a engrosarse. Y también sus uñas, ahora cubren cada uno de los pequeños deditos de tu bebé.

Cambios de la mama en la semana 28 del embarazo

La fatiga por el aumento de peso, se ha hecho mucho más notoria. En esta etapa es importante, no descuidar el ejercicio físico que te ayudara a prepararte para el día del parto.

Debes asegurarte de tomar al pie de la letra, los suplementos que te ha indicado el médico. Estos ayudan al desarrollo óseo del bebé, y ayudan a terminar también el desarrollo del cerebro y otros sistemas vitales.

Quizás tu estomago tenga poco espacio para la comida, así que, procura comer varias veces al día en pocas proporciones. Sin dejar que tú dieta deje de ser balanceada.

Las molestias siguen incrementando, entre la espalda, los pies hinchados y los calambres, seguramente lo mejor es que descanses todo lo que puedas.

La retención de líquidos se da en el 75% de los embarazos, y se presenta mayormente en los pies y tobillos. Sin embargo, no debes dejar de hidratarte adecuadamente. Procura mantener las caminatas diarias, ya que ayudaran a reducir estos malestares debido a que, mejoran la circulación.

El espacio y tú bebé

Imagen cortesía de pixabay.es

Cada vez vas sintiendo más aún, los movimientos del bebé. Mientras vaya ganando el peso que le hace falta para salir y terminar su desarrollo, el espacio se va reduciendo. Los movimientos son muy visibles desde el exterior, cualquier persona que no esté acostumbrada a ver tu barriguita hinchada puede sorprenderse.

A estas alturas, es recomendable que hagas un monitoreo de los movimientos del bebé. Lo ideal es contar hasta 10 movimientos, cada vez que hagas el seguimiento. Así, si se presenta alguna irregularidad puedan determinar la cercanía del parto o cualquier anomalía.

Durante las últimas semanas te sentirás muy cansada, pero puede resultar relajante solo tumbarte y ver como se mueve tu bebé, necesitas todo el descanso posible.

Conforme pasan las semanas, el bebé tiene cada vez menos espacio. Así que, controlar cada uno de los movimientos, puede resultar en una gran distracción. Además, es algo muy común a partir de estas últimas semanas del embarazo. Los movimientos se van a ir intensificando conforme vaya acercándose, el día del parto.