¿Qué es la propiedad?

Propiedad se puede definir como el derecho, facultad o dominio que tiene un individuo o conjunto de ellos sobre un bien o un objeto.  El dueño puede disponer de este, tomando en cuenta las leyes que lo amparan.  Proviene del latín determinada por tres palabras claves el prefijo: pro, el adjetivo: privus y el sufijo: tas, en principio se decía “Propietas” y fue modificándose hasta llegar al término que hoy conocemos como “Propiedad”.

Según el derecho romano, la propiedad debe tener tres aspectos bases que son: el uso, goce y disfrute. También se le da sentido subjetivo atribuible a un sujeto. En contrapuesta el sentido objetivo determina que no es más que de carácter institucional, definiéndola como el compendio de obligaciones y derechos que conceptualizan las relaciones entre los dueños dependiendo de sus atribuciones sobre el bien nombrado.

La propiedad hace referencia a la capacidad que tiene las personas a poder hacer con una cosa, lo que bien ellos deseen, venderla, remodelarla, empeñarla, darla en comodato, casi cualquier cosa siempre y cuando estén en los límites de la Ley y no la trasgredan. También puede hacer referencias a un atributo de una persona, tienen talento, simpatía, respeto entre otras.

Marco legal de la propiedad.

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El marco legal que se debe respetar al querer utilizar una propiedad, no solo debe ser la Constitución Nacional de ese país, sino todos los tratados, convenciones, pactos a nivel internacional. Esto velará por la integridad de la persona y de la propiedad en caso que haya un ataque o que un tercero lo dañe, el propietario tendrá la sustentación legal para demandar.

Las personas que viven en sociedad, necesitan de la propiedad para poder cubrir sus necesidades, es el medio económico por sobre todas las cosas, y a su vez es la institución fundamental ya que son varias las necesidades y cada uno las enmarca de manera diferente.

En economía, la propiedad es el objeto a que la actividad se dirige. Las acciones productivas, son obtener el bien, el intercambio, la transmisión de la propiedad, el gasto, el uso en las necesidades. Todo lo que va a bien, la propiedad se convierte en un anhelo para el que trabaja, y lo que va en contra de ella, la perjudica. Y es un tropiezo que no deja entrar a la riqueza y la distribución equitativa del bienestar y progreso.

El ser humano como agente activo, es el encargado de establecer y tutelar la relación de propiedad, constituyendo el trabajo económico. Este a su vez es la primera condición para que se siembren las bases del medio económico, que ayudará a cubrir las necesidades de bienes y servicios de una sociedad. Dándole un buen uso a los medios de producción.

La propiedad en la política.

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En una sociedad equilibrada es beneficioso que los ciudadanos sean propietarios de los bienes de servicios, pero no necesariamente de la misma manera y en la misma cantidad. Debe haber variedad, es decir, debe haber propiedad del estado, propiedad privada, propiedad colectiva, pero que todos trabajaran en pro del bienestar de la sociedad en común.

En todos los sistemas políticos existe el termino propiedad y lo que la encierra. Sin importar si en una se da el carácter social o el individual todas convergen en que es primordial la propiedad, para satisfacer las necesidades de un bien colectivo. En el comunismo se ve la propiedad como un ente netamente colectivo, en el socialismo, la debe dirigir solo el estado y los individualistas le dan todo el poder al propietario.

En el sistema comunista, si bien es verdad que se unifican los criterios, ya que una pequeña parte de la sociedad tomará las riendas de una unidad de bien o servicio y lo adaptará a su manera, lo proyectará al resto de la sociedad, la cual lo cambiará o modificará, según sus propias condiciones. El comunismo para unificar criterios erradica la variedad.

Los individualistas abarcaran a todos los que de una manera u otra puedan generar impuestos con su producción y de todas maneras se ven intervenidos por el Estado que es el que marcara las pautas de la producción. Los individualistas no permiten la libertad del bien en común.

En cuanto al sistema socialista, que quiere dominarlo todo, y no ve con buenos ojos lo particular, presiona con ordenanzas y continuas transacciones dando paso a un sistema de propiedad impuesto y violento. El socialismo con su doctrina del bien “común” se ve de manos atadas para encontrar el orden donde empieza por darse la contradicción.

Para que una sociedad de verdad sea equilibrada y haya armonía entre sus agentes, es prioritario reconocer que con la propiedad se debe dar cumplimiento el fin humano, capaces de satisfacer las prioridades sociales. El gobierno o estado no es más que otro agente de la sociedad, que tiene en sus obligaciones proveerle a la comunidad la capacidad de satisfacer sus necesidades básicas de la mejor manera.

Su cometido es dar las facilidades y garantías a todas las instancias que deciden aportar beneficios a la sociedad.