¿Qué es deuteragonista? – Características y ejemplos

Para determinar en qué consiste la definición de deuteragonista, tenemos que ubicarnos en la literatura de los antiguos griegos. De esta civilización nace esta figura que significa el segundo personaje fundamental de la obra literaria luego del protagonista.

Asimismo, de acuerdo al desarrollo de la historia, el deuteragonista podría estar en contra o a favor del protagonista. Esto tiende a variar y no a ser completamente fijo.

El deuteragonista, por lo general, posee la misma importancia que el protagonista, pero nunca llega a ser el personaje central o esencial en la historia de la obra literaria.

 

Deuteragonista donde sale "El Gordo y El Flaco"
Fuente | Hal Roach Studios [Dominio Público] Ejemplo de Deuteragonista donde sale “El Gordo y El Flaco”

Historia Del Termino Deuteragonista

El vocablo “Deuteragonista” tiene su origen en una palabra del idioma griego, cuyo significado es “Segundo personaje”. Esta palabra fue utilizada inicialmente en la mitad del siglo XIX para hacer referencia a ciertos personajes pertenecientes a la literatura moderna.

En los dramas griegos, las historias solían interpretarlas de manera muy simple y sencilla. Solo contaba con un actor y el coro que le hacía compañía.

El gran dramaturgo Esquilo-famoso autor dramático de Grecia y creador de Orestiada, Los Siete Contra Tebas, Los Suplicantes y Los Persas, fue el que inserto por primera vez al deuteragonista incrementando así la cantidad de actores de uno a dos actores.

De la misma manera limito a los participantes del coro y convirtió a los diálogos en el componente principal de la obra.

Esta acción de Esquilo marco una época en la historia de la literatura y, más específicamente, en los dramas griegos, porque logró elevar el diálogo y la correlación entre los personajes como los aspectos fundamentales de la pieza teatral. Gracias a estos cambios abrió las opciones e infinitas posibilidades para desarrollar un relato.

Los dramaturgos de Grecia identificaban a los diferentes personajes de sus obras a través de tres denominaciones: protagonista, deuteragonista y finalmente tritagonista. A veces los interpretaban distintos actores y en otras oportunidades los mismos actores escenificaban varios papeles.

En la antigüedad, la tragedia era el género predilecto y estaba relacionado de forma muy estrecha con el desarrollo de un gran dolor o padecimiento que era sostenido durante toda la historia.

En algunas ocasiones, los personajes tenían un tormento o una pena interna como un desamor, una gran cicatriz en el alma, un trauma en la psique. Otras veces el sufrimiento era en su parte externa como una herida física que los colocaba en franco peligro de ser asesinados.

Lo que era invariable era el agudo sentido de la pasión y el sufrimiento que buscaba crear una profunda empatía con los espectadores de la obra. Aquel personaje que vive este gran sufrimiento es el protagonista.

Por esta razón, el deuteragonista se convierte en un elemento central de la obra, porque le brinda a este protagonista el apoyo para que pueda expresar sus emociones ofreciéndole amistad, fraternidad, empatía, así como para solamente ser el mero observador de estas expresiones de dolor.

 

Características del Deuteragonista

Se caracteriza por tener una intensidad menor que el protagonista. En otras palabras, no es vehemente ni profundo emocionalmente. Poseen lo que se llama “Sangre Fría” y mucha más calma y racionalidad que los protagonistas.

Por este motivo, para algunos grandes dramaturgos como fue el caso de Sófocles, servían de contraposición perfecta para el héroe de la historia ya que le facilitaba en la labor de extraerle toda su pasión y fuerza interna.

Por lo general se encuentra un solo deuteragonista y se le consigue siempre acompañando al protagonista.

Ciertos especialistas en el tema consideran que en las obras modernas el deuteragonista suele ser el mejor amigo del protagonista que se convierte en su apoyo, potenciándolo y permitiéndole que exprese las diferentes emociones que manifiesten la profundidad del conflicto que le devora su alma.

Estos mismos autores también explican que en las obras modernas los límites y la forma de construcción del protagonista y el deuteragonista no están claramente establecidos, debido a que, en dichas obras, lo que se llama en dramaturgia, los arcos de los personajes poseen una mayor amplitud y fluctuación.

 

Ejemplos de Deuteragonista en la literatura

Existen varios ejemplos en la literatura. En este sentido, en la novela estadounidense Las Aventuras de Huckelberry Finn, escrita por Mark Twain, el claro protagonista es Huck y su amigo y eterno compañero de aventuras es Jim, que vendría a ser el deuteragonista.

Un deuteragonista mucho más celebre en la literatura está representado por el doctor John Watson, quién acompaña a Sherlock Holmes en sus pesquisas criminales que se despliegan en las novelas detectivescas de Sir Arthur Conan Doyle.

Aquí encontramos dibujada a la perfección la función del deuteragonista, explicado en este artículo, puesto que la inteligencia, racionalidad, profesionalismo y responsabilidad de Watson permiten al detective Sherlock Holmes desplegar sus enormes dotes deductivos de genialidad que le ayudan a resolver los más intrincados asesinatos.