Principales contaminantes naturales

¿Qué son los contaminantes naturales?

Como su nombre lo establece, este tipo de contaminación es provocada por la misma madre naturaleza y básicamente se suscita todos los días de manera espontánea, sin embargo, no es un motivo de alarma para el planeta, pues su regeneración es rápida y en comparación con la contaminación artificial es mucho menos nociva.

La contaminación ambiental, es una combinación de muchos agentes, pues involucra la presencia de sustancias de origen físico, químico o biológico, que pudiesen ser considerados como nocivos y perjudiciales para la integridad y el equilibrio del medio ambiente, afectando la dinámica de todos los seres vivos que son parte de biosfera.

 

Principales contaminantes naturales

Los volcanes

Las erupciones volcánicas son eventos que ocurren espontáneamente, lo importante es que sus explosiones pueden llegar a generar elementos altamente contaminantes para el medio ambiente, especialmente para la atmósfera, afectando el equilibrio de la vida.
Al hacer erupción un volcán, expulsa sustancias como azufre, hidrógeno, cloro, flúor, metano e incluso dióxido de carbono, que pueden salir en estado gaseoso, o en sus formas líquidas y sólidas.

Contaminación Forestal: Incendios

Los incendios forestales son aquellos incendios que ocurren espontáneamente sin ninguna intervención del hombre, en lugares de abundante vegetación. Se caracterizan por propagarse con rapidez y liberar contaminantes como humo, monóxido de carbono, dióxido de carbono, polvo y cenizas.

Todos estos son factores importantes en la contaminación del aire y de suelos, su inhalación es nociva para la salud de todos los seres vivos que habitan en ese hábitat y además estudios recientes han comprobado que estos incendios provocan cambios climáticos y ciclones impredecibles.

Catástrofes naturales: Los huracanes

Es bien conocido, las consecuencias que generan estos fenómenos al medio ambiente, pues a medida que avanzan por las costas, se convierten en un medio de transporte de diversos materiales, que posteriormente son descargados en distintos puntos geográficos, generando destrozos y destrucciones de árboles, casas, hábitat animal, siembras, entre otros. Que luego, en un futuro todos estos residuos se transformarán en agentes de contaminación ambiental.

Fenómenos producidos por la atmósfera

Aunque parezca algo difícil de creer, las corrientes de aire generan contaminación ambiental, pues debido a sus notables cualidades, llevan ciertos elementos de un lugar a otro, que una vez en un sitio pueden llegar a desequilibrar ese medio y así repercutir al planeta. Un ejemplo son las tormentas, pues suspenden partículas como polvo, esporas, polen, semillas, entre otros.

Las erupciones del cielo se refieren a los fenómenos producidos a causas de las lluvias, deslaves y otros, los cuales inciden directamente en la capa vegetativa del planeta debilitándola. Estas erupciones arrastran consigo una serie de materiales, que al ser deslizados por la superficie de la corteza, la despojan de elementos importantes como nutrientes, por lo tanto, es considerada una especie de deforestación.

Descomposición de animales

La descomposición del material orgánico de los animales, es un causante de muchas de las enfermedades del mundo, como la salmonella, el mal de rabia y la gripe aviar. Además, de que este proceso de descomposición aumenta los niveles de nitrógeno y fósforo en el ambiente, afectando directamente el equilibrio químico del entorno.

El Gas Metano

El metano es un gas, que se produce por fuentes naturales, siendo el mayor causante el producido por el ganado, pues los rumiantes en sus procesos digestivos liberan grandes concentraciones de gas metano.

Existen otras fuentes de metano como por ejemplo, las provenientes de restos orgánicos encontrados en los fondos de los océanos, además los generados por la agricultura y la minería de carbón (factores artificiales). El gas metano liberado a la atmósfera, se estima que es de alrededor de 88.000 millones de metros cúbicos.

Este gas es uno de los principales gases del efecto invernadero, tiene un efecto negativo muy marcado sobre el calentamiento global pues su intensidad es 21 veces mayor que el del dióxido de carbono.