¿Por qué las plantas son verdes?

Esta pregunta siempre surge en la mente de los niños cuando comienzan a verle el sentido a las cosas y quieren una explicación para todo, pero aun así, para muchas personas es un misterio el origen del color verdoso de las plantas. La vegetación en todo el mundo es de color verde, por lo cual es muy difícil siempre encontrar otro tipos de pigmentos, salvo en los países donde se presentan las cuatro estaciones, que es cuando las plantas marcan el inicio y el fin de una determinada temporada, como en el caso del otoño, donde todas las hojas se tornan de color naranja a oscuras y caen, terminando su ciclo de vida, para darle paso al invierno y así volver a crecer en los árboles.

Qué parte de las plantas hace que luzcan verdes

Las células de origen vegetal se diferencian de las de origen animal o humano debido a que las mismas realizan funciones completamente distintas a las del ser humano, lo que comúnmente se llama fotosíntesis. Las plantas son las responsables de todo el oxígeno que hay en la tierra, además de purificar el aire haciendo respirable; por lo cual a ellas se les debe ese proceso de crear oxígeno a través de la absorción de energía, un proceso químico que ocurre en ellas.

Pero lo propiamente dicho no hace que las plantas tenga el color verde que poseen, pues las mismas tienen células que a su vez tienen otras partes. Una de esas partes son los cloroplastos, membranas o bolsas pequeñas que solo se pueden ver por un microscopio y que son llamados comúnmente orgánulos, pues son muy pequeños y los mismos presentan parte de un todo. La membrana los ayuda a separarse del citoplasma y en el interior hay cúmulos de sáculos formados también por membranas, en los que se encuentra la clorofila, la creadora original del proceso de fotosíntesis y desde luego la responsable de que las plantas tengan un color verde.

La luz del sol y el verdor de las plantas

Para responder a la pregunta ¿Por qué las plantas son verdes? Es necesario basarse en la observación de las mismas y darse cuenta que solo un número de ellas lo son, pues los troncos leñosos no desarrollan esta característica, pero sus hojas sí. La clorofila, como ya lo mencionamos, es la encarga de darle el color verde a las plantas y todo esto se debe a la incidencia de la luz del sol.

Las plantas que hacen vida debajo del agua, comúnmente tienen una coloración verde. Aunque hay que destacar que otras plantas que están en el lecho marino tienen otra coloración y eso depende del filtrado y de otras sustancias que se haya en las aguas de los mares y océanos. En la tierra, la historia ocurre de una manera distinta, pues la luz solar en la superficie no suele ser incrementada por el efecto reflectante del agua, la atmosfera y el ozono también pueden incurrir en los rayos del sol.

En consecuencia, debido a que la luz del sol es rica en fotones de luces rojas y menos en los fotones con más energía como los azules, por lo que la clorofila, debido a que los fotones de energía media de color verde tampoco están presentes, se enfoca en absorber y capturar esa parte de la luz fuerte y abundante que es la roja y la más energética que es la luz, resultando que los seres humanos podamos ver las plantas de un color verde al combinarse esos dos colores en las plantas, mientras la misma hace el proceso fotosintético.