Parto prematuro

El término parto prematuro comienza cuando nos encontramos antes de la semana treinta y siete. Estadísticamente, en Estados Unidos se encuentran 1 de cada 10 bebés que nacen prematuros. Esta es una de los principales factores que ocasionan que nazca un bebé con discapacidad o que mueran, tanto en el momento del parto, como días posteriores. A pesar de eso, el cuidado prenatal debe ser óptimo a las condiciones adecuadas, para tener una mejora en las probabilidades de que ese bebé prematuro nazca sano.

 

Signos y síntomas de un parto prematuro

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Se debe acudir rápidamente al médico si te encuentras con los siguientes signos y síntomas:

 

  • Sangrado
  • Contracciones con lumbago
  • Sangrado vaginal brillante y rojo
  • Ruptura de membranas, es decir, “romper la fuente”
  • Contracciones que poco a poco se vuelvan más prolongadas, fuertes y cercanas.
  • Cólicos en el abdomen
  • Presión en la ingle o los muslos
  • Líquido filtrado desde la vagina que se puede presentar en gotas o en chorro
  • Secreción espesa mucosa con trazas de sangre, las cuales son provenientes de la vagina.
  • Contracciones que van de 5 por hora o las contracciones normales que se vuelven más dolorosas.

 

Causas de un parto prematuro

 

Según investigaciones, no se sabe a ciencia cierta qué es lo que puede ser causal de un parto prematuro en la mayoría de las mujeres. A pesar de eso, se sabe que algunos factores podrían aumentar dichos riesgos, los cuales son:

 

  • Haber tenido un parto prematuro anterior.
  • Infección de las membranas que se encuentran alrededor del bebé o infección de la madre.
  • Aumento de la tensión arterial de la madre.
  • Exceso de líquido amniótico.
  • Haber tenido cirugías anteriores en el cuello uterino.
  • Haber tenido un embarazo doble anteriormente.
  • Algunos defectos que se pueden encontrar en el nacimiento del bebé.
  • Cuando ocurre la ruptura de la fuente o membrana antes de tiempo.
  • Hemorragia en los primeros tres meses.

 

También podría ser causado por problemas de salud que posea la madre o algunas de las opciones de estilo de vida que puedan tener, como por ejemplo:

 

  • Fumar cigarrillo
  • Exceso de estrés físico o psicológico muy grave.
  • La obesidad.
  • Consumir drogas no prescritas, en su mayoría cocaína y anfetaminas.
  • Poco aumento de peso durante la gestación.

 

Y por último, existen también factores que pueden causar un parto prematuro que son dados por problemas en la placenta, en el útero o en el cuello uterino, tales como:

 

  • Cuando no permanece cerrado el cuello uterino por su cuenta, lo que se define como insuficiencia cervicouterina.
  • Anormalidades en la forma del útero.
  • Funcionamiento de la placenta inadecuado, placenta desprendida prematuramente y la placenta previa.

 

¿Cómo impedir los riesgos de un parto prematuro?

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Existen algunos consejos que pueden ser suministrados por su médico o proveedor para poder reducir los riesgos de un parto prematuro. Es mejor una medicina preventiva que curativa, es decir, es mejor acudir al tratamiento preventivo que llegar a tener el riego de un nacimiento prematuro.

 

Los cuidados prenatales son de gran importancia para la reducción del riesgo de un bebé prematuro. Se debe acudir con el médico especialista lo más pronto posible, haciendo énfasis en los primeros días en que se dio cuenta de que ha quedado embarazada. También se debe realizar chequeos rutinarios durante todo el embarazo, comer muy saludable y evitar fumar o consumir alcohol.

 

Es más, es preferible que empiece con las consultas a su médico desde antes, cuando se está planificando tener un bebé. Se debe comentar si hay presencia de alguna infección vaginal, procura mantener los dientes y encías en todo momento del embarazo y evite de sobremanera el estrés durante esta etapa.