Moorea, polinesia francesa

Moorea, esta espectacular isla volcánica de la polinesia francesa distante de Tahití por sólo 17 kilómetros. Es uno de los destinos turísticos favoritos de la zona. Su belleza y ubicación hacen honor a su nombre histórico “Aimeho” que en español traduce: “refugio”.

Cuenta con montañas para practicar deportes de aventura y senderismo, vertientes, dos bahías (Oponohu y Cook o Paopao, un mirador para apreciar una vista como ninguna otra en el mundo . Tiene una extensión total de 133,5 km2 y su máxima altura es el imponente Monte Tohiea con 1.207 sus m. No podrás dejar de ir a apreciar la Cascada de Afareaitu y el Monte Pierced con sus impresionantes vistas. El monte Rotu requiere más experiencia, estado físico y disposición en equipos para escalarlo. Si te decides a hacerlo en su cima contemplarás el resto de elevaciones de la isla y las dos preciosas bahías.

Se caracteriza por sus Bungalows: especie de chozas situadas en las zonas más bajas y cercanas a las playas más tranquilas para disfrutar de un atardecer lleno de romanticismo.

Galerías de arte y talleres. Moorea ha seducido a artistas y poetas de todo el mundo y las numerosas galerías de arte presentes en la isla revelan su tranquila forma de vida y sus misterios. Destacan la galería APE en Haapito, Les Arts Polynésiens en el centro Le Petit Village de Haapiti, la galería VAN DER HIEDE en la bahía de Cook y el taller JEANNE SHELSHER en el Belvedere.

Moorea es mundialmente famosa por sus perlas negras: joyas extraídas de ostras. Son grandes y para escoger en diferentes colores. La mejor es la que va de Mayo a Octubre. No olvides sus piedras volcánicas, aceites, vainilla y otros elementos tradicionales usados en Spas alrededor del mundo.

Es perfecta para ir durante todo el año, su clima es tropical dividido en dos temporadas: húmeda (verano de noviembre a abril), considerada la menos favorable para el turismo) y seca (febrero y marzo).