Molibdeno, características y descubrimiento

El molibdeno (Mo) es un metal esencial de color gris metálico que forma parte de los metales de transición y que tiene la posición 42 dentro de la tabla periódica. Es un elemento que cuenta con propiedades químicas muy parecidas a las del cromo, por lo que se encuentran en el mismo grupo, aunque el molibdeno es más pesado y su nivel energético es más elevado.

Este metal destaca por tener el sexto punto de fusión más alto entre los elementos, por lo que dentro de la industria suele usarse en aplicaciones de alta temperatura y alta precisión.

En este artículo repasaremos toda la información que puedes necesitar sobre el molibdeno, como sus propiedades químicas, sus usos, cualidades, punto de fusión, propiedades magnéticas, etc.

¿Qué es el molibdeno?

El molibdeno es un metal de transición que tiene un color gris plateado y que pertenece al grupo 6 de la tabla periódica. Se sabe que su configuración electrónica es (Kr)4d55s1, que su número atómico es 42 y que su masa atómica es de 95,94 g/mol.

Este metal no se puede encontrar en la naturaleza, sino que se forma ve varios estados de oxidación de otros minerales, como es el caso de la molibdenita (MoS2).

Presenta 7 isótopos estables: 92Mo, 94Mo, 95Mo, 96Mo, 97Mo, 98Mo y 100Mo; siendo el isótopo 98Mo el que se encuentra en mayor proporción.

Para poder comprender mejor qué es y cuál es su composición, es necesario entender sus características y propiedades.

Características del molibdeno

Entre las características más llamativas del molibdeno destaca su resistencia a la corrosión, durabilidad, maleabilidad, su alto punto de fusión y la capacidad para soportar altas temperaturas. De hecho, su punto de fusión es tan alto, que es aun superior al del planito (1.772°C), lo que deja claro por qué tiene un uso industrial muy solicitado.

Asimismo, debido a sus propiedades adicionales como la baja presión de vapor, la alta energía de enlace de sus átomos, su alto nivel de conductancia térmica, el bajo coeficiente de expansión térmica y la baja resistencia eléctrica, hacen que este metal sea muy usado en la formación de aceros aleados.

Pero eso no es todo, es un elemento esencial para la vida. Es un oligoelemento que funciona como un cofactor en las plantas y bacterias, estando presente en las enzimas oxotransferasas que intervienen en el uso del nitrógeno. Estas enzimas se encargan de transferir los átomos de oxigeno del agua al mismo tiempo que transfieren electrones. La xantina oxidasa es una de estas enzimas que está presente en los primates, la cual tiene la función principal de oxidar la xantina y convertirla en ácido úrico.

Esto significa que se puede obtener por medio del consumo de distintos alimentos, como la semilla de girasol, lentejas, trigo sarraceno, cereales integrales, espinaca, germen de trigo y coliflor.

 

Descubrimiento del molibdeno

Como el molibdeno no se encuentra aislado en la naturaleza, en la antigüedad los científicos solían confundirlo con el carbono, el plomo y otros metales. Fue hasta el año 1778 cuando el químico sueco, Carl Wilhelm Scheele, identificó por primera vez al molibdeno como un elemento distinto a otros metales.

Para descubrirlo, Wilhelm trató la molibdenita con ácido nítrico, lo que dio como resultado un compuesto de propiedades ácidas que identifico como “acidum molibdenae”, que proviene de la palabra griega “molybdos” que significa “como el plomo”, que vendría significando “molibdeno ácido”.

Algunos años después, en 1782, el científico Peter Jacob Hjelm, uso el compuesto ácido descubierto por Wilhelm para, mediante una reducción de carbono, aislar el molibdeno impuro. Desde su descubrimiento, no se usaba muy frecuentemente y su uso se limitaba a los laboratorios. Pero durante el siglo XIX una empresa comenzó a usarlo como agente aleante, donde se observaron sus increíbles propiedades.

Aplicaciones del molibdeno

Gracias al elevado punto de fusión que tiene este elemento, se vende en grandes cantidades como un polvo gris. Para utilizarlo, se comprime el polvo a una presión muy alta para formar los artículos que usan molibdeno.

Como mencione anteriormente, el molibdeno suele usarse para hacer aleaciones de acero que tienen el objetivo de aumentar la dureza, resistencia, resistencia al desgaste y a la corrosión, además de que también mejora la conductividad eléctrica. Normalmente suelen usarse para fabricar piezas para distintos productos como motores, taladros, hojas de sierra y sistemas de calefacción.

Otros usos del molibdeno que destacan es la fabricación de pigmentos, tintas para circuitos impresos, electrodos y dentro de la industria petrolera.