El Madroño (Arbutus unedo)

El madroño es una especie de arbusto frutal que es procedente de la familia de las ericales, siendo muy característico de las zonas marítimas, por tanto hace ya un largo periodo que el mismo se ha transformado en el emblema de Madrid (España).

Aparte del mencionado nombre, recibe otros, dentro de los cuales tenemos los siguientes: borto, madrollo, albocera, merodo, arboç, aborio, arboçer, arboço, llipoter, alboix, llicutet, ambrocer, y otros.

Su crecimiento es paulatino, puesto que se da de manera natural en distintos bosques, pero a pesar de esto, es muy frecuente conseguirlos en otros países.

Dentro de sus descripciones más relevantes podemos señalar que el madroño es un arbusto pequeño de escasos metros; además, lo podemos hallar en cualquier sitio y es plantado por la vistosidad que posee.

Dentro de sus particularidades más relevantes tenemos que es un arbusto que siempre mantiene sus hojas, la cuales tienen un brillante color verde, pero en su parte inferior es más clara, forma fibrosas y acerradas en las orillas, agregándoles coloraciones rojizas.

Asimismo, posee una forma estrecha y una hermosa presencia, lo cual encanta tanto a los jardineros profesionales como aficionados. Cabe destacar que este árbol con el paso de los años, se vuelve más decorativo por su frondosidad, lo cual incrementa su importe estético.

Con respecto a las flores, en este arbusto las observamos de colores que van desde tonalidades blancas hasta la diversidad del color blanco rosa.

¿Donde crece el madroño?

Con respecto a su hábitat, aunque su posición es a nivel marítima también se localiza hasta la parte sur de Irlanda; habiéndose puesto en duda que su presencia en esta zona fuera por sí sola, debido que fue plantado en los jardines y en los parques de España. Los estudios realizados al respecto, dan muestra el mismo yace en esa zona irlandesa por más de dos mil años.

Su distribución se encuentra en el mediterráneo, pero llega hasta el sur de Irlanda, donde se había dudado que su presencia fuera espontánea, debido a que se pensaba que fue llevado a esa zona por unos monjes.

Asimismo, podemos encontrarlo en países como México, Cuba y otras partes del mundo.

Si bien es cierto que esta planta o arbusto fácilmente puede desarrollarse en las áreas del litoral español, también es cierto que puede crecer y darse fácilmente en las zonas españolas en las que el frio sea moderado.

Lo más trascendental es saber que para que este arbusto se desarrolle a plenitud, necesita de una tierra honda, así como de un buen desagüe para su desarrollo óptimo.

Además, tanto sus flores como sus frutos son encantadores, lo que lo convierte en un árbol decorativo de cualquier región de España, sin que haya ninguna clase de inconveniente.

Ahora bien, una vez que te hemos hablado acerca de sus características y del hábitat de esta importante planta, te invitamos a continuar leyendo para que te enteres de todos los beneficios que puedes obtener de consumir tanto el fruto como sus hojas en infusiones.

Beneficios medicinales del madroño

El madroño posee un número amplísimo de usos medicinales; para comenzar vale subrayar que las hojas poseen un elevado poder astringente; razón por la que son muy usadas para quitar la diarrea y los cólicos.

Además, por las particularidades que tienen sus hojas es un extraordinario antiséptico, fundamentalmente para el tracto urinario, como para eliminar las inflamaciones crónicas de la próstata, así como de la uretra.

Además, es recomendada en la hematuria renal, en los catarros vesicales crónicos, en la uretritis y en cistitis agudas blenorrágicas.

Los frutos de esta planta se pueden consumir frescos y son diuréticos. Contiene muchos taninos lo que nos ayudará a combarir muchas enfermedades. Los frutos maduros contienen azúcar invertido, ácido málico, pectina y otras sustancias.

A parte de sus propiedades curativas, los frutos también sirven para la preparación de ricas mermeladas, además de preparar riquísimos zumos.

Sin embargo, debe tenerse cuidado al consumir el fruto de esta planta, primero se deben consumir maduros, para que se pongan más dulces, segundo, al consumirlos demasiado puede llegar a emborrachar a la persona y producir dolor de cabeza.

Todas las partes del madroño, tales como la corteza, los frutos, la corteza y la raíz son de utilidad en las distintas afecciones señaladas, por todas sus propiedades curativas.

Dentro de los padecimientos en los que actúa esta planta tenemos los siguientes:

  • Diurético,
  • astringente,
  • depurativo,
  • antiséptico,
  • diurético,
  • antiinflamatorio
  • Actúa directamente para controlar la diarrea, las enfermedades que tienen que ver con el hígado, el cuero, la arterioesclerosis y el riñón.

¿Cómo se puede consumir?

Pues es fácil y sencillo, por ejemplo en infusiones debes colocar a hervir en agua, unos 50 gramos de las hojas del mismo, luego endulzarlo. Se aconseja tomarlo por tres días seguidos.