Los ángulos completos y perigonales

Un ángulo completo o perigonal es conocido también como ángulo de 360°, pues la sumatoria de cuatro ángulos de 90° y todos sus lados deben coincidir para que sea posible ser uno. En líneas generales, un ángulo de este estilo puede plantear una circunferencia, pues la partida del punto A al punto B terminan por encontrarse, siendo así un trazo curvo completamente cerrado y curvo. Es también llamado ángulo perigonal porque hace una inclusión de todos los planos en los grados que son adecuados y puede verse igual que un círculo cuando este se dibuja o se traza, usando un compás.

Para qué sirven los ángulos perigonales

La aplicación de estos ángulos suele ser muchas veces dada a una parte más científica, quizás en el área de la física o las matemáticas como ciencias completamente puras que intentan explicar ciertos comportamientos con respecto a la materia o también operaciones matemáticas para tener un pleno resultado  y conocimiento en base a una operación, pues sin una ciencia no se pudiera llevar a cabo otra. Pero, en otros planos, como el del dibujo, el diseño y la arquitectura, la utilización de los planos suele ser una de las claves para el buen funcionamiento de cosas dentro de uno de esos universos.

Por ejemplo, en el campo de la construcción un ángulo perigonal puede ser usado para poder hacer una pieza o algún tipo de espacio que pueda encajar como parte de un todo, teniendo en cuenta que las matemáticas en este caso pueden ser usadas en cualquier área.

En la arquitectura, así como en el dibujo profesional técnico, los ángulos son comúnmente usados para hacer trazos importantes con medidas exactas, por ejemplo para la hechura de una pieza industrial o también para crear un dibujo completamente perfecto sin ningún tipo de errores. En el área de ingeniería e investigación e incluso la medicina, los ángulos perigonales también pueden servir para la resolución de problemas o de dudas. Son usados comúnmente para medir espacios, seccionarlos y también para elaborar diferentes operaciones que tienen  que ver siempre con la matemática.

En la cultura del día a día, también el ángulo perigonal es completamente utilizable, sobre todo en las expresiones de personas que admiten dar un giro de esta magnitud (360 °), lo que es igual a quedar prácticamente en el mismo sitio, manteniendo la experiencia de haber dado una extraordinaria vuelta sobre un mismo eje.

Cómo hacer ángulos perigonales

El ángulo completo o ángulo perigonal es uno de los más sencillos de hacer. La manera más fácil es el uso de un compás sobre un punto o eje cualquiera, pues la amplitud de la abertura no afecta en absoluto al ángulo perigonal. También puede ser expresado con una semicircunferencia y decir que la unión del eje con uno de los lados de la circunferencia es un ángulo perigonal y esto se hace usando un transportador, mismo que mide los grados y que es muy útil para estas operaciones; también se necesita una regla para realizarlo.

Para aquellos que deseen aprender de una forma sencilla y práctica, la aplicación de los ángulos perigonales, lo mejor sería ver objetos circulares. Según los expertos en la materia, en el mundo real hay varios ejemplos de ángulos perigonales, como es el caso de las ruedas de los automóviles o de las bicicletas, incluso los relojes. Estos objetos son buenos ejemplos gracias a su forma circular y a la división que se logra de ellos. En el caso de los relojes, se puede decir que cada segundo movido por las manillas del reloj representa unos 6 grados dentro del ángulo, por lo que se pueden calcular los ángulos en base a la hora fijada por el reloj.