Las fases lunares

Con el término “fases de la Luna” es como conocemos a los cambios visibles que la Luna parece sufrir a lo largo de varias noches sucesivas cuando la observamos en el cielo nocturno. Desde nuestra perspectiva en la Tierra, la Luna parece tener múltiples cambios de forma. Luciendo en algunas ocasiones muy pequeña, casi como una línea dibujada en el firmamento, en otras, un poco más grande, como si estuviese partida a la mitad. En otras ocasiones la vemos completamente esférica en el cielo nocturno.

Pero, ¿por qué ocurren estos cambios? Durante el día y a lo largo de varios días sucesivos, el Sol no parece cambiar de forma, más bien lo vemos siempre con el mismo aspecto. Entonces, ¿qué pasa con la Luna?

¿Por qué la Luna tiene fases?

La Luna es el único satélite natural de la Tierra. Esto significa que mientras otros planetas en el Sistema Solar tienen más de un satélite natural: Marte tiene dos, Júpiter 16, Saturno 62, etc. La Tierra solo tiene a la Luna. Los cambios de forma de la Luna son aparentes, en realidad, ella no se altera en absoluto, aunque nuestros ojos digan lo contrario, lo que sucede es que la Luna refleja la luz procedente del Sol, ya que ella misma es un cuerpo rocoso frío e incapaz de emitir luz propia. Por lo que, de no ser por el Sol, no podríamos verla en absoluto en el oscuro vacío del espacio exterior.

La Luna es un cuerpo rocoso que orbita alrededor de la Tierra.

Tiene un diámetro de 3.474 km (menos de un tercio del de la Tierra), un volumen de 21.860.000 km³ (cincuenta veces menor al de la Tierra). Una superficie de 37.700.000 km² (catorce veces menor a la de la Tierra) y se ubica a una distancia media de 384.400 km, la Luna se halla atrapada por la atracción gravitatoria de la Tierra, además lleva a cabo los mismos movimientos giratorios que aquella en su recorrido alrededor del Sol: rotación y traslación. Se desplaza describiendo una órbita elíptica de baja excentricidad alrededor de la Tierra.

El movimiento de traslación se demora en completarlo alrededor de 27,32 días; a medida que lo describe, su movimiento de rotación se demora el mismo tiempo en terminar que el de traslación, por lo que desde la Tierra siempre vemos la misma cara.

¿Cuáles son esas fases?

Los movimientos de la Luna y su falta de luz propia son los factores que determinan la existencia de las fases lunares, a medida que la Luna realiza estos recorridos en torno a la Tierra, más o menos porciones de su superficie reciben luz del Sol. Por lo que lo que vemos de aquella es la parte que está reflejando dicha luz, cuando vemos la Luna como una delgada línea curva en el cielo.

Esa porción de su superficie es la que refleja la luz; cuando la vemos como partida a la mitad, significa que solo esa mitad que vemos está reflejando la luz, cuando la vemos completa, se debe a que toda su superficie está reflejando la luz y cuando no la vemos, significa que no refleja nada de luz, debido a su posición.

Las fases lunares se nombran en función de la sucesión de las fases siguientes y son ocho en total:

  • Luna llena: toda la superficie es visible.
  • Gibada menguante: tres cuartos son visibles.
  • Cuarto menguante: la mitad es visible.
  • Luna menguante: un cuarto es visible.
  • Nueva: es invisible.
  • Luna nueva visible: un cuarto vuelve a ser visible.
  • Cuarto creciente: la mitad es visible.
  • Luna gibada creciente: tres cuartos son visibles.

Luego de esa fase, vuelve a ser Luna llena.