La Revolución Industrial

La revolución industrial fue un hecho histórico que cambio por completo la sociedad como era conocida. Esta fue un proceso que como su nombre lo indica, revoluciono la economía, la sociedad y dio pasos a grandes inventos tecnológicos de la época; dando inicio a la tecnología como hoy la conocemos. La revolución industrial se desarrolló durante la segunda mitad del siglo XVIII principalmente en Inglaterra. No obstante, años después para 1820, se extendió por toda Europa e incluso llego a Norteamérica.

Primera Etapa

La revolución industrial es un periodo que marco un gran avance en la tecnología. Para estos años se empezaron a crear las primeras máquinas que permitieron industrializar (de aquí su nombre) la producción de los diferentes artefactos utilizados para la vida cotidiana, dejando de lado la producción artesanal.

La primera etapa de la revolución industrial está comprendida entre 1760 y 1870. Este es un periodo de destacados avances tecnológicos, tales como la pila eléctrica de Volta y la locomotora a vapor de Stephenson en 1814; diez años después se inauguró la primera línea de ferrocarril. Además de esto, en 1834 se crea la maquila de hilar por Roberts, y en 1837 el telégrafo de Morse, siendo el primer paso a las comunicaciones. Ya para finales de esta primera etapa se había logrado edificar el primer ferrocarril transcontinental.

No obstante, todos estos avances tecnológicos influyeron en la cultura, la forma de pensar y la forma de vida de los habitantes; cambiando por completo la sociedad y sumergiéndola en estas ideas muy innovadoras para el momento. Esto sumado a ciertos acontecimientos como la Revolución Francesa y la Batalle de Trafalgar, funcionaron para fomentar el uso de la nueva tecnología, además de permitir aceptar estas nuevos pensamientos. Poco a poco se iba formando esta nueva sociedad, en la cual sus habitantes contaban con servicios básicos como lo es la luz y el gas, además de un servicio de transporte público, cambiando las lámparas de gas por bombillos y los caballos por trenes.

Ya para finales del siglo XIX, se empieza a empoderar la clase burguesa, además que los campesinos se empiezan a movilizar a la ciudad con el fin de encontrar empleos mejores pagados. De esta forma se crea lo que se conoce como clase obrera, en donde cientos de trabajadores vivían en suburbios que se encontraban cerca de las fábricas. La nueva clase obrera contaba con pésimas condiciones de vida, las fabricas eran lugares oscuros, llenos de humedad y con maquinaria pesada, lo cual hacia que los trabajadores se encontraran susceptibles a accidentes. Aunque, es necesario destacar que antes de la revolución, la vida en el campo era más fuerte.

Durante la época no había regulaciones o normas para el trabajo, por lo cual la mayor parte podía trabajar incluso más de 14 horas diarias, toda la semana (en muchos casos solo se le daba a los trabajadores 6 u 8 horas libres para dormir). Cabe destacar que también era común encontrarse niños de 10 – 12 años trabajando en las fábricas. Debido a la explotación que la clase obrera sufrió durante finales del siglo XIX y comienzos del XX, se dio origen a diversas protestas que permitieron conformar a lo que hoy conocemos como sindicatos.

Segunda etapa

Cronológicamente, el segundo periodo de la revolución industrial comenzó en 1870. Para este periodo el protagonista fue la obtención de la emergencia hidroeléctrica, esta permitió llevar energía a los nuevos transportes que fueron desarrollados durante todo el periodo.  Para 1879, Thomas Edison crea la lámpara incandescente.

Durante esta segunda etapa, gracias a los avances tecnológicos Europa se había convertido en el centro de la industrialización, destacándose entre todos Reino Unido, el cual se convirtió en una potencia mundial.

Gracias a sus grandes avances tecnológicos, la revolución industrial permitió el crecimiento de industrias como la textil o la metalúrgica. No obstante, estas se encargan de explotar a los trabajadores, con jordanas entre 12 y 16 horas, es por esto que nace la filosofía marxista, la cual debe su nombre a Karl Marx, el cual se encargó de defender a la clase obrera, oponiéndose por completo a la burguesía.

La sociedad en la Revolución Industrial

La llegada de la tecnología cambio en absoluto la forma de vida de las personas en el siglo XIX. Esta época se caracterizó principalmente por migración de los campos a la ciudad, la creación de la clase burguesa y la clase obrera, cambiando completamente la sociedad como era conocida.

El aumento de las fábricas disminuyo el trabajo en el campo, permitiendo la creación de nuevos empleos en la ciudad. De esta forma empieza a surgir una nueva ideología conocida como el capitalismo, el cual se expandió rápidamente por Europa y Norteamérica, permitiendo la proliferación de las fábricas. Esta ideología continua siendo válida hasta el día de hoy. No obstante, aunque los ciudadanos llegaban a la ciudad con la esperanza de una mejor calidad de vida, estos eran explotados en sus empleos. Pero, esta situación dio paso a filosofías como el marxismo o socialismo, la cual todavía es mantenida por algunos analistas. Cabe destacar que gracias a las luchas de los diversos sindicatos de obreros durante la revolución industrial, se logró concretar jornadas de trabajo como hoy las conocemos.

Consecuencias

La revolución industrial trajo consigo grandes cambios, algunos beneficios y otros no tanto. Aunque, es imposible negar que no influyo de forma transcendental en la historia e incluso aún lo hace en nuestra forma de vida.

  • Gracias a sus grandes avances, tanto en tecnología cono en las diversas áreas, la revolución industrial logro disminuir de forma considerable, la propagación de enfermedades y epidemias que solían ser comunes durante la edad media.
  • La máquina de vapor fue la principal protagonista de la revolución industrial, la creación de trenes y ferrocarriles, permitió crear conexiones hacia las diversas áreas, no solo de la ciudad, sino a través de distancias mucho más largas de la antes imaginadas por sus habitantes. De esta forma el ferrocarril permitió aumentar el comercio internacional, mejorando considerablemente la economía.
  • El desarrollo de la industria textil. Esta fue otra de las protagonistas de la revolución industrial y probablemente fue uno de los trabajos más comunes durante ese periodo.
  • La creación de diversas clases sociales, tales como la burguesía y la clase obrera y a su vez la creación de ideologías como el marxismo y el capitalino.

La revolución industrial posiblemente sea el periodo de más cambio en los últimos siglos.