La familia topo y el lirón

Érase una vez una familia topo que vivía al lado de un lirón que era muy gruñón. Un buen día, el hijo pequeño de la familia topo se acercó a casa del lirón y llamó a la puerta. Éste abrió de mala gana preguntando qué pasaba.

– “¿Puede darnos un poco de harina para un pudin?”, le preguntó el pequeño.

El lirón, con evidente enfado, le dio un kilo de harina. Pero no quedó aquí la cosa. Al día siguiente el mismo pequeñajo volvió a llamar a su puerta.

– “¿Puede darnos ahora un poco de azúcar?“, le preguntó el pequeño.

Y el lirón, más enfadado que nunca, le dio esta vez sal, para que aprendiera la lección.

A las pocas horas, la familia topo completa estaba a sus puertas, el lirón les abrió y se sorprendió de lo que traían ¡una tarta!

– “¡Feliz cumpleaños señor lirón!, para eso le pedíamos azúcar y harina, para prepararle una tarta”. El señor lirón, muy avergonzado, se la comió entera sin decir nada.

Moraleja: Ayuda a los demás siempre que puedas y no intentes hacerles mal, porque éste puede volver a ti con ensañamiento.