La cigarra y la hormiga

Fabulas de la cigarra y la hormiga

Era verano … el bosque estaba llena de animales disfrutando del sol abrasador. En este bosque vivía una cigarra que siempre estaba feliz, cantando y bailando sin parar durante cada uno de todos los días del verano. Muy cerca de ella vivía una pequeña hormiga muy trabajadora que todos los días del verano desde que amanecía hasta que anochecía los pasaba recolectando granos de maíz para el largo y frío invierno.

Un día, la cigarra mientras tomaba el sol placidamente vió a la hormiga que pasó junto  a ella con una pesada carga y le preguntó:

– Hola hormiguita, ¿qué haces que no disfrutas de estos días tan hermosos de sol?

– Hola Sra. Cigarra, tengo que recoger abundante comida para el largo invierno pues entonces estará todo nevado en habrá nada que comer. Usted también debería hacer lo mismo en vez de sólo cantar y bailar … Respondió ela pequeña hormiga
A todo esto a la hormiga se marchó y continuó con su trabajo mientras que la cigarra ignoro por completo su consejo para bailar y cantar durante todos los días del largo verano.

Cuando el invierno llegó la cigarra empecé a notar en frío en sus huesos, entonces se acordó de aquella pequeña armilla que bien le aconsejó y a la cual no hizo caso. Fue entonces cuando decidió ir a su casa a pedir ayuda:

– ¡Toc Toc! se escuchó la puerta.
– Abrió la puerta la hormiga y vió a la cigarra tiritando.
– ¡Hola amiga armilla! ¿podría usted army cobijo en su casa para que no hace frío y también algo de alimentos para pasar el invierno?

– Lo siento Sra. Cigarra, pero no puedo darle cobijo … Bien le avisé durante el verano para que esto no le ocurriese, usted me ignoro y lo pasó disfrutando mientras yo iba cargada de un lado para otro con pesados granos de trigo.

 

Autor de esta fábula

El autor de esta fábula que transcedido durante tantos años es Esopo, y recreada por Jean de La Fontaine así como por Félix María Samaniego.

 

Moraleja de la cigarra y la hormiga

Como todas las fábulas en la cigarra y la hormiga también se encuentra una moraleja escondida. La moraleja nos intenta enseñar que la vida no todo es color de rosas, o dicho de otra forma, para poder vivir bien es necesario que trabajar y perseguir tus metas.