Habitat de los delfines

Distribución geográfica de los delfines

Los delfines viven, excepto en el Ártico y la Antártida, en todos los océanos. Sobre todo prefieren la zona del Atlántico tropical (es decir, el intervalo entre el Trópico de Cáncer y Capricornio) dadas las favorables condiciones climáticas, una temperatura relativamente constante, mareas mayormente calmadas y la abundancia de alimento.

 

Distribución geográfica del delfín (marcado en azul claro)

Los delfines son animales migratorios y se desplazan en búsqueda de temperaturas favorables y/o disponibilidad de alimentos como peces y calamares. Algunas especies viven en mar abierto, en cambio otras prefieren adentrarse en las costas. También hay diferentes especies que gustan vivir en zonas cercanas a la superficie del agua, a baja profundidad, y se caracterizan por un color claro de la piel, mientras que otras especies de color oscuro prefieren aguas profundas.

El delfín en cautividad

Desde hace un siglo los delfines son capturados para mantenerlos en cautividad, una vez confinados sirven para el entretenimiento de turistas, para estudios científicos y recientemente se ofertan servicios de terapia con delfines, con dudosos resultados terapéuticos.

Es cruel recluir a un animal inteligente salvaje que esta acostumbrado a recorrer cientos de kilómetros al día, en su cárcel acuática no puede nadar, relacionarse, disfrutar de comida viva en muchas ocasiones. Normalmente los delfines viven menos años en cautividad que en libertad, y su reproducción es una odisea que en la gran mayoría de los casos es un fracaso.

 

Son seres sociales a los cuales se les adiestra cambiando totalmente su forma de pensar y sus instintos.

Muchos delfines mueren durante la captura, esta es muy dura y el transporte se realiza fuera del agua, echo que su esqueleto no puede soportar aunque si lo haga su respiración. En ocasiones mueren por esta causa, ya que los tejidos se necrosan durante el transporte por la presión que ejerce su propio cuerpo fuera del agua y a la cual no están acostumbrados.

Una vez en su nuevo “hogar”, se ven en una piscina minúscula de poco mas de 3 metros de profundidad y escaso volumen, ademas la alimentación no incluye presas vivas.

Son seres sociales y en este estado no tienen ni relaciones sexuales ni de ningún tipo. Los pocos nacimientos que se han dado en cautividad es promulgado a modo de propaganda por los parques acuáticos, pero la triste realidad es que esos nacimientos suelen ser fallidos y dramáticos, por ejemplo cuando una hembra se deja morir al haber perdido a su cría.