Endosomas, función y estructura

Las endosomas son orgánulos que se encuentran presentes en las células de los animales y de los hongos. Aunque también se encuentra en otros seres vivos, poco se conoce de su función en ellos y aparentemente no son de mayor importancia.

Está formado por un sistema de vesículas membranosas, que se van formando en el citoplasma, aunque también pueden presentarse en el orgánulo de Golgi. En su composición interna, cuentan con un pH, con un nivel de acidez elevado.

Se pueden encontrar dos tipos diferentes de endosomas, llamados tempranos o tardíos; debido a la posición en la que se encuentran, siendo los primeros, los más cercanos a la membrana plasmática, mientras que los tardíos se ubican a una mayor profundidad.

 

Endosoma temprano y Endosoma tardío o MVB cuerpo multi vescicular.
Fuente | Mashouri L., Yousefi H., Aref A.R., Ahadi A-M., Molaei F., Alahari S.K. [CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0)] – Endosoma temprano y Endosoma tardío o MVB cuerpo multi vescicular.

Función de las endosomas

La función que cumplen estas vesículas está destinada principalmente al reciclaje, tanto de células, como de vacuola o lisomas, en plantas, hongos y animales; aunque esa no es la única labor para la cual existen dentro de estos organismos.

Además de ello, cumplen con la labor de introducir material al interior de la célula, proveniente del exterior, a través del mismo mecanismo que utilizan los glóbulos blancos al momento de combatir cualquier agente extraño que pueda ingresar al torrente sanguíneo.

 

Estructura de las endosomas

Están formados por varías vesículas que se ubican en diferentes lugares de la membrana plasmática; las cuales llegan a sufrir varias transformaciones, desde primarios a tardíos, hasta convertirse en lisosomas.

En el caso de los primarios, se encuentran compuestos por varias vesículas endocíticas que se fusionan, tienen una estructura tubular que les permite funcionar como medio de transporte por el citosol, con un pH de 6.5, debido ATPasas de H+.

Con el caso de los secundarios, el pH es de entre 6.5  – 5.5. En el caso de los endosomas recicladores, existe además un medio de retorno y poseen una estructura que funciona como medio de almacenaje, antes de realizar este proceso.

 

Tipos de endosomas

Como parte del estudio de estos orgánulos, se ha realizado la división de los mismos, en los diversos tipos de acuerdo a su locación. Existen diversos tipos de endosomas, entre los que se encuentran los siguientes:

Endosomas tempranos

Se encuentran ubicados en la zona periférica de las células y se forman con las vesículas endocíticas, y se encargan de realizar el reciclaje de dos maneras; la primera es a través de un proceso que se conoce como transcitosis que consiste en volver de una membrana a otra.

La segunda es degradar el material, siguiendo la ruta de los endosomas tardíos. Aunque en este caso también puede que lo convierta en una vesícula extracelular, también conocidas como EV. El aparato de Golgi forma parte fundamental de este proceso.

Endosomas de reciclado

Existen algunas discrepancias, en relación con este tipo de endosoma; pues algunos autores, insisten en separarlos de los anteriormente mencionados, especificando que son estos los encargados de enviar las vesículas de reciclado.

Endosomas tardíos

Su formación comienza a partir de los endosomas tempranos, los cuales se ubican mucho más internamente, estando muy cerca del centro de las células. Se caracterizan por tener un pH incluso más elevado que los tempranos, cualidad que facilita el proceso que cumplen las enzimas hidrolíticas. Ellos son los responsables del proceso conocido como exocitosis.

 

Proceso de endocitosis

El proceso de endocitosis permite la entrada de agentes externos hacía el interior de la célula; es por ello que muchos virus se valen del mismo para poder alojarse en el organismo. El caso más estudiado de este fenómeno, es el comportamiento que tiene el virus de la gripe.

Este virus se vale se la proteína hemaglutinina (HA), presente en su composición; la cual logra transformarse de acuerdo con el pH, del medio en el cual se encuentra. Una vez que el virus es endocitado por la célula, el pH baja, posterior a que el lisosoma se fusiona con la vesícula.

Es entonces cuando la conformación de la hemaglutina presenta variaciones que le permiten al virus poder salir de la vesícula para comenzar el proceso de reproducción dentro del organismo que ha sido infectado.

Son justamente las alteraciones que se presentan en los endosomas, los responsables de la aparición y prevalencia de diversas patologías, incluyendo el Alzheimer; pues recientemente se logró comprobar que existen endosomas de un tamaño mayor al promedio en los casos de pacientes que presentan esta patología.