Elegir la mejor cuna para nuestro bebé

Con la llegada de un bebé no sólo viene la ilusión y la alegría, sino también cientos de dudas que vamos a tener que ir resolviendo de forma paulatina y a través de la práctica própia así como de los consejos de quienes ya han pasado por lo mismo anteriormente. En este artículo vamos a intentar arrojar algo de luz sobre uno de los temas que primero tendremos que afrontar incluso antes de su llegada al mundo, nos referímos a la adquisición de la cuna, un elemento que no sólo va a servir de cama para nuestro recién llegado hijo, sinó que además le va a acompañar durante sus tres primeros años de vida, incluso más según la tipología de la misma.

Para destacar los aspectos más relevantes que ha de tener una cuna que se precia, nos apoyaremos mucho sobre lo que dice la legislación europea al respecto, concretamente la UNE EN 716 y es que cuando se trata de bebés y su bienestar no hay que hacer las cosas según instinto y menos cuando tenemos aspectos legales ya redactados donde se indican todo aquello que mediante pruevas y estudios se ha comprobado.

En primer lugar nos deberemos fijar en la distancia entre los palos o barras que componen los laterales de las cunas, este aspecto en apariencia inofensivo deberá tenerse en cuenta para evitar posibles accidentes en un futuro cuando nuestro hijo pueda introducir determinadas partes de su cuerpo entre los barrotes en caso de estar demasiado alejados los unos de los otros, etc., es por ello que se estima que la distancia correcta deberá estar entre los 4,5 cm y los 6,6cm. Destacar que hoy en día la gran mayoría de fabricantes cumplen con estos estándards.

Todas aquellas cunas que dispongan de ruedas para facilitar su movimiento por nuestro hogar, han de tener simple un freno para estabilizar y impedir el movimiento de la cuna una vez situada en el lugar que queremos. Es por ello que hay que fijarse en esas pequeñas pestañas situadas junto a las ruedas que permiten dicho frenado de la cuna. En caso de cunas sin ruedas obviamente este aspecto no se dará.

Un aspecto que se ha de tener muy presente, sobretodo si compramos nuestra cuna en lugares donde las marcas no son especialmente reconocidas, es la tipología de pintura que se ha empleado para la decoración de dicha cuna, y es que hemos de recordar que cualquier producto de pintura utilizado en estos productos, deberá ser siempre atóxica para evitar posibles intoxicaciones de nuestro hijo el cual durante sus primeros meses puede chupar, morder, etc., los barrotes etc.

Al margen de lo descrito anteriormente solo queda darse una vuelta por internet donde encontraremos una gran cantidad de información, rankings, foros, al respecto de marcas y modelos, y es que nunca está de más saber que modelo ha salido realmente bien y que opinión tienen de ella quienes lo han adquirido previamente.