El Mito de Quetzalcóatl

La historia del gran mito de Quetzalcóat

Había una vez en una tierra muy lejana donde el sol, el viento, la lluvia  y el fuego eran elementos vivos que tenían la capacidad de responder a las personas que habitaban en esa tierra. Este lugar muy lejano quedaba en América central en una de las grandes regiones de México llamada Quetzalcóatl, los habitantes de Quetzalcóatl cohabitaban de una manera muy tranquila y social entre otros ciudadanos del lugar.

Uno de los grandes sacerdotes o señores de las leyes del templo de la región de Quetzalcóatl, todos los días se avocaba en adorar al dios de la ciudad azteca. Ese día la adoración al dios fue diferente porque justamente ese día el sacerdote mayor conjunto a otros celebraban el nacimiento del dios Quetzalcóatl.

En vista de tal celebración el sacerdote cachunca decide reunir a todos lo pueblerinos y decide con los otros señores de las leyes, contar como fue el nacimiento y vida del dios Quetzalcóatl. Cachunca llamo a todos los niños  niñas y los sentó al frente del patio del gran templo azuzu (era el patio central para hacer la adoración al dios Quetzalcóatl).

Muy entusiasmado cachunca comienza un gran espectáculo con disfraces y colores para iniciar a contar la historia del dios Quetzalcóatl. Cachunca dice: niños y niñas de Quetzalcóatl, ¡Bienvenidos al templo azuzu!, lugar donde habita el dios Quetzalcóatl… (Sigue con la narración)  Cuenta la leyenda que hace muchos siglos existió un hombre llamado “Quetzalcóatl”  este hombre se creía que era como una “serpiente emplumada” o “serpiente de plumaje hermoso” que merodeaba por todos los lugares remotos de la ciudad de Quetzalcóat, este hombre tuvo una vida muy recta y entregada a las personas, el nació desde el vientre de una mujer muy pobre pero con un corazón muy puro.

Quetzalcóat crece y va aprendiendo acerca de todas nuestras tradiciones propias de nuestra ciudad, se convierte en uno de los maestros más grandes de los saberes del templo azuzu. En su adultez Quetzalcóat se le es revelado un secreto muy oculto, uno de los sacerdotes les dice que su padre verdadero era un dios llamado “Tonatiuh” este era el dios del sol, considerado como el luminoso, el que calentaba todo”. Quetzalcóat quedo impresionado y no lo creía…

Cachunca con gran expresión grita: ¡UN DIA! Apareció a Quetzalcóat su padre Tonatiuh y le dijo: “yo soy tu padre y te escojo para que ayudes a mi pueblo” hubo un testigo el cual les comento a todos los sacerdotes del lugar, y fue corroborado por la historia de Quetzalcóat, así que a partir de ese día Quetzalcóat se convirtió en un dios.

Quetzalcóat  era considerado como un dios muy bondadoso, bueno y muy  puro que estaba por encima sobre los demás dioses que eran parte de la orden de los Tonatiuh. Muchos niños quedaron impresionados a tal historia. Uno de ellos pregunto a cachunca, ¿Cómo quedo Quetzalcóat dentro de la mitología mesoamericana en la antigüedad?

Cachunca le dice: -Un día el hermano menor de Quetzalcóatl, decide engañar  a su hermano mayor, el hermano menor de Quetzalcóat, era muy violento y le gustaba la guerra,  no toleraba la manera  pacífica que era Quetzalcóat.

Así que un día  trama una terrible historia la cual  humilla a Quetzalcóatl. El dios queda tan “indignado”, que decide dejar de vivir y permitió quemarse entero. Después esto, solo quedaron las cenizas de Quetzalcóatl, pero después  se descubrió la verdad, y fue, que el dios  Quetzalcóatl tramo todo un plan para ir hasta el infierno donde  roba una astilla de un hueso que pertenecía a los primeros Humanos,  luego al cuarto día resucita, y gracias a esto logro crear a los humanos,  con el hueso rasgado con su propia sangre. Y cachunca culmina diciendo: y por eso hoy conmemoramos al dios Quetzalcóatl.