Cuentos de monstruos

El dragón infernal

Un día decidí irme con mi pareja a disfrutar de las bondades del campo el fin de semana. Cogimos el coche y finalmente llegamos a un pueblo que se encontraba bastante alejado de donde vivíamos.

 

El caso es que nos sentamos y empezamos a escuchar cómo relataban una vieja historia sobre un hombre que vivía cerca de aquellas tierras y que fue devorado por un monstruo que parecía un cocodrilo pero con diferencias importantes.

En primer lugar tenía una larga cresta por todo su lomo, y las patas eran mucho más largas que las de un cocodrilo. También destacaba que tenía pelo en la cabeza, aunque lo cierto es que, al parecer, no existían imágenes de dicho monstruo.

Esto hizo que la curiosidad nos llevase a aquella zona de la que hablaban, para ver si divisamos algo interesante. Poco a poco se fue haciendo tarde y tomamos la decisión de volver a casa. Lo único que teníamos que hacer era llegar hasta el coche que se encontraba aparcado a unos 20 m.

Conforme íbamos andando hacia él empezamos a escuchar un ruido detrás de nosotros que cada vez se iba haciendo más intenso y mucho más rápido. El miedo nos hizo correr hacia el coche sin mirar atrás. Cuando conseguimos entrar en él arrancamos para salir rápidamente de allí pero algo que no pude apenas ver por el retrovisor agarró uno de los neumáticos traseros y destrozó la llanta.

Poco después desapareció. A partir de entonces, la entrada a aquella zona está totalmente prohibida, pero las autoridades todavía no han detectado de qué se trataba realmente.

Juan

De profesión técnico informático, pero durante mi tiempo libre un apasionado de la lectura así como del deporte. Busco fomentar la educación en los mas pequeños, y los no tan pequeños con artículos didácticos y bien documentados.

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