El cuervo enfermo

Había una vez un gran cuervo negro que pese a que había sido uno de los más temidos del bosque hoy estaba muy viejo y enfermo. Lejos habían quedado los tiempos en los que el cuervo le robaba comida a todos los animales y se imponía a todos por su fuerza y su agresividad desmedida.

En un momento de muchísima debilidad y cansancio, el cuervo le pidió a su madre que les dijera a todos los animales del bosque que lo ayudaran a curarse trayéndole comida o curándolo.

La madre, muy experimentada y lista, lo miró fijamente y le contestó “Hijo, ¿quién te puede ayudar más que yo cuando no queda nadie en este bosque a quién no le hayas robado la comida cuando la necesitaban?”

Moraleja: La gente a la que lastimamos cuando somos fuertes, es la gente que no nos va ayudar cuando estemos débiles.