Desaceleración Económica

Según los conceptos que se tienen acerca de la economía, uno de los más importantes es la desaceleración económica. Si somos entusiastas de estos temas seguramente no será primera vez que leas estos términos y eso se debe a que este se utiliza con bastante frecuencia sobre todo en los noticieros que se refieren a la inflación, crisis, recesión y otras palabras que mezcladas en nuestras cabezas aparentan ser el principio de un apocalipsis.

Al final, es normal confundirse y llegar a un punto en el cual una recesión, una crisis o una desaceleración suena tan terrible que no sabemos cuál es peor en realidad, tratándose las 3 de unas variables que afectan –negativamente- el empleo de los ciudadanos y en términos generales el bienestar que tienen las personas.

Desaceleración económica

Imagen cortesía de pixabay.es

El concepto de desaceleración  se tiene, básicamente como el acto, efecto o acción de desacelerar alguna cosa; en este caso cuando estamos hablando de un ritmo de crecimiento, el mismo se ve afectado de manera negativa. Como ejemplo de esto, tenemos que si un país tiene una tasa de crecimiento del 5% pero el petróleo ha subido de precio, la renta per cápita ha reducido y provocó que eventualmente el país perdiera 1% haciendo que quede en 4%.

Esto necesariamente no significa una tragedia a niveles económicos, aunque todo es relativo según la situación que enfrente cada país, pero normalmente no se trata de nada que tiene que ser demasiado alarmante, pero si algo que se debe tomar en cuenta el hecho de que el crecimiento de dicho país sucederá de forma más lenta.

Las economías tienden a tener un margen mayor de crecimiento cando estas son más productivas, y esto solamente se logra si hay una demanda por el producto o servicio que se está produciendo; independientemente de los orígenes de esta demanda, pueden ser internos (si la demanda viene de parte del mismo país donde se está produciendo) o externa (sucede cuando se tiene un mayor mercado en otros países). Puede decirse que las demandas internas se complementan por la inversión y el consumo tanto de carácter privado como de carácter público.

Algunos datos e información acerca de la desaceleración

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Según los datos que se recopilan acerca de la inversión privada tenemos que por ejemplo en el territorio peruano representa un 80% de la inversión que se realiza en dicho país, lo cual se puede traducir como una caída en picada desde hace más de 13 trimestres de forma consecutiva, mostrando también una tendencia parecida de parte de la inversión pública.

Esto se ha producido debido a que no hay inversión suficiente en los campos de producción. Si no hay inversión es imposible que se fabriquen productos que se puedan comercializar tanto a nivel externo como a nivel interno y sin una inversión no puede haber consumo de ningún tipo, lo cual produce un freno en la demanda.

El problema que se genera con la desaceleración económica sucede porque la mayoría de los economistas casi siempre son capaces de preverla antes de que ocurra, pero casi nunca les hacen caso, avisando y aconsejando a la gente de los gobiernos qué medida son las que tienen que tomar para no ‘’sufrir’’ tanto cuando esta llegue a pasar, diseñando, señalando y apuntando aquellos aspectos más importantes.

Pero algo que se debe tener en cuenta con esto es que es imposible que ocurra en un plano vacío, es decir, la idea que se tiene puede ser excelente pero no puede ocurrir nada si solamente se queda en propuestas y el gobierno o la persona encargada de la economía del país no toma las acciones pertinentes. La decisión de llevar a cabo estos planes está de parte de los políticos, recordando que para manejar la economía no solamente tienes que saber qué tienes que hacer, sino que también influye (y con un peso bastante importante) cómo vas a ejecutarlo.

Otro ejemplo determinante para la desaceleración en las economías actuales se debe a la baja que ha estado presentando los precios del petróleo lo cual produce que varios sectores afirmen sus cifras de crecimiento a niveles rojos (que generalmente significa una desaceleración) o bien un crecimiento casi nulo, estando por debajo de los 0,3 o poco más de estas cifras.

La mayoría de las economías de los países evitan hablar de que su nación está pasando por una desaceleración, porque esto tendría que ser prácticamente como admitir que durante el periodo de tiempo desde la última vez que se tomó el crecimiento del país, el mismo no ha crecido nada o bien ha incluso disminuido el ritmo de crecimiento.

La realidad es que la desaceleración es un problema que si bien no es demasiado grave, si se toma a tiempo de parte del sector económico y son ejecutadas las medidas pertinentes es posible que para las próximas estadísticas este problema pueda ser superado de manera sencilla, enfocándose en las zonas de producción e inversión como principal, para satisfacer las necesidades internas y también las externas.