¿Cuál es la diferencia entre pedofilia y pederastia?

Desde el punto de vista estrictamente científico, según la psiquiatría, la pedofilia puede definirse como la existencia o presencia constante de fantasías, impulsos o conductas sexuales excitantes que se repiten con gran intensidad y que están relacionadas o enfocadas hacia los niños con edades hasta los trece años.

La psiquiatría explica que la pedofilia se convierte en un modo de parafilia, que consiste en la reiterada existencia de comportamientos o ilusiones sexuales de forma excitatorio que envuelven a objetos inanimados, adultos o a infantes que no las aceptan, o el tormento o la degradación de la propia persona o de su pareja.

Debido a que la pedofilia provoca perjuicios significativos a terceras personas, debe considerarse una perturbación o desorden que afecta a la salud mental de la persona.

 

Diferencia entre pedofilia y pederastia
Fuente | Pixabay – Diferencia entre pedofilia y pederastia

Características de la pedofilia

En algunas ocasiones, los pedófilos sienten atracción solamente por niños pertenecientes a una franja o grupo de edad, o de una fase de su desarrollo en específico.

En otras oportunidades, les atrae niños dentro de su propio núcleo familiar, que es lo que se denomina incesto.

Las personas que sufren esta terrible enfermedad podrían sentirse cautivados o encantados bien sea por niños, niñas o de los dos sexos. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, sus preferencias se dirigen hacia niños del sexo contrario.

Casi siempre los adultos que desarrollan esta patología mental son conocidos por los niños, bien sea un familiar consanguíneo directo, un padrastro, un amigo de su familia o alguna persona que posea mucha autoridad sobre los niños, como podría ser un profesor.

Los pedófilos que se comportan de una manera depredadora llegan a los extremos de emplear la fuerza física o la violencia para dominar o someter de forma sexual a los niños, o también intimidarles con infringirles daños tanto a ellos como a sus animalitos, si comentan lo ocurrido a otra persona.

Una gran cantidad de pedófilos poseen graves perturbaciones de personalidad antisociales. Asimismo, tienen la tendencia marcada a desarrollar excesos con sustancias psicotrópicas y graves episodios depresivos.

De la misma forma, muchas veces vienen de núcleos familiares disfuncionales, así como de enlaces matrimoniales llenos de conflictos. Igualmente, muchos fueron víctimas de abusos de tipo sexual durante sus infancias.

 

Pederastia

La pederastia consiste en cualquier clase de conducta o comportamiento en el cual a un menor de edad se le utiliza como a una cosa u objeto sexual por parte de otro sujeto de edad adulta, con el cual ha establecido un vínculo o relación de divergencia o desigualdad.

Esto constituye un abuso de tipo sexual que se vive por parte de la víctima, como una experiencia llena de traumas en contra de su totalidad e integridad física y mental.

Tipos De Abusadores Sexuales Infantiles

Dos son los tipos de pederastas sexuales infantiles:

  • Los llamados primarios, que demuestra una predilección sexual exclusiva por los niños y su comportamiento compulsivo no depende de su circunstancia personal.
  • Los denominados secundarios, que están caracterizados por el hecho de que su comportamiento está motivado esencialmente por ansiedad y soledad. En este sentido, el abuso viene a constituirse en una forma de equilibrar sus problemas de autoestima o también de vaciarse o de librarse de tanto rencor reprimido por dentro.

 

Diferencia entre pedofilia y pederastia

Para poder explicar con certeza cuál sería la diferencia entre una y otra, habría primero que explicar en qué consiste lo que los une. Es decir, el elemento en común de las dos patologías.

En este sentido, en los dos trastornos existe un tipo de vínculo de tipo ilícito, generado entre un adulto y un menor de edad, en la cual se presenta una seducción del primero de esta relación sobre el segundo. Esta seducción se alarga en el tiempo y generalmente dura alrededor de los seis meses.

La diferencia estriba en que esta seducción o atracción se llegue a plasmar o no se concrete en un acto. De este modo, solamente podemos considerar a un pederasta a aquella persona que ha llegado a cometer una acción de tipo sexual sobre un menor de edad.

En cambio, el pedófilo podría solo llegar a experimentar alguna clase de fantasía sexual en la cual el objeto de sus deseos sea un niño, sin llegar al paso siguiente después de la atracción que sería llegar a cometer el abuso físico sexual.

Para ser más sencillos y claros en la explicación, el pederasta sí alcanza a tener relaciones sexuales con el menor de edad, mientras que el pedófilo solo desea mantener relaciones sexuales con los niños sin llegar a realizarlas. En esto se basa la diferencia entre estas dos patologías psicológicas.