Contracciones uterinas

Las contracciones uterinas es el proceso natural que ocurre en cada mujer que va a iniciar el trabajo de parto, las contracciones uterinas son una de las grandes señales de alarma que indica que el bebé va a salir, para entender las contracciones te explicaremos las fases y que son las ganas de pujar en medio de las contracciones.

Cuando una mujer empieza a presentar malestares en sus pezones, en algunos casos decaimiento, vómitos y mareos, es recomendable realizarse un test u prueba de embarazo o en todo caso un examen de sangre. Y si la prueba sale positiva, es el momento ideal para tomar las previsiones necesarias como evitar el consumo de alcohol, tabaco que son perjudiciales tanto para él bebe como para la mamá misma.

Los síntomas del embarazo pueden presentarse a partir de la segunda semana luego de la fertilización, y puede durar hasta el primer trimestre del embarazo. En algunos casos puede mantenerse en todo el embarazo.  Los síntomas del embarazo en los últimos meses de gestación pueden muchas veces confundirse con contracciones uterinas.

Es importante que como futura madre logres identificar cuáles son las contracciones uterinas y cuales no son las contracciones uterinas, y además que identifiques cuales son solo los síntomas normales del embarazo, esto pueden ser más comunes en algunas mujeres es el sangrado vaginal, dolor abdominal, retraso en su periodo, acrecentamiento de sus senos, vómitos, estreñimiento, sueño, vértigos, entre otros síntomas.

Es importante destacar que los síntomas del embarazo no son iguales en todas las mujeres, al contrario, varían, alguna les da por vomitar nada más, a otras los signos son puro vértigos y sueño, es decir, no son iguales, son completamente diferentes. A continuación, te hablaremos d las contracciones uterinas, como saber cuáles son.

¿Qué son las ganas de empujar durante el parto?

Imagen cortesía de pixabay.es

En este proceso de dar a luz existe un momento en que la madre tiene que ayudar a empujar al bebé para que pueda salir, pero para esto debe de haber dilatado por completo y es cuando ya se cumple con el último proceso para el nacimiento del niño.

Cuando llega ese momento realmente no sabemos que hacer a pesar de los cursos psicoprofilaticos que explican detalladamente que hacer, como nos sentimos y lo más importante cuando se presentan las ganas de pujar.

En el momento en que se presenta los dolores de parto es algo perturbador ya que esas ganas te parir te agotan. Cabe destacar que en cada mujer el proceso de dar a luz es completamente distinto. Ya que en los diferentes procesos las características de estos varían según la mujer y las circunstancias del momento del alumbramiento que están viviendo.

Cuando aparecen las contracciones uterinas

El alumbramiento se manifiesta en diferentes etapas. La etapa inicial es cuando el cuello de útero se va ensanchando y suavizando hasta quedar centrada con la vagina, este proceso dura hasta que ya esté totalmente flexible el cuello uterino. Luego empieza la etapa intermedia que se le da el nombre de etapa latente, es cuando empiezan las dilataciones o contracciones de 3 a 4 centímetros.

Luego entra en la última etapa que es la fase activa, que es cuando la mujer siente las dilataciones o contracciones más consecutivas de manera regular llegando de 4cm hasta los 10 centímetros de dilatación el cuello uterino.

Ya finalizada, esta última etapa, se entra en la fase de expulsión, que corresponde a la completación de la fase activa y entra a la etapa denominada reflejo de pujo, destacando que esta solo se da cuando se ha cumplido los 10 cm de dilatación para poder llegar a la fase de expulsión. Pero usted seguro se preguntará si esa sensación de pujar es siempre.

Pues, no. Cuando dan las ganas de pujar no es de forma inmediata, esta se presenta cuando se ha cumplido la dilatación completa del cuello uterino, y si es el caso que a la mujer se le ha aplicado la epidural (anestesia) esta ayudara a que el reflejo de pujo sea suavizado e inclusive pueda desaparecer.

Denominación de reflejo de pujo

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Es el efecto que conlleva a la fémina a sentirse con la sensación de ayudar a  pujar para que su niño pueda desplazarse por el conducto de parto. Cuando esta sensación se manifiesta es porque la cabecita del bebé se encuentra muy abajo y presiona los músculos de la pelvis de la madre y el musculo del recto. Es en ese momento que se le remite una indicación al cerebro y este a su vez origina las ganas irresistibles de empujar y es cuando se da el reflejo.

Luego de tener el reflejo de pujo, que viene siendo un reflejo espontaneo del organismo ante la respuesta del niño que viene en camino por el conducto de parto y esta acción se repetirá hasta que ya la cabeza del bebé este afuera y luego su cuerpecito.