Como se clasifican los suelos

Se puede definir el suelo como la parte más superficial de la corteza terrestre, formada por la descomposición de las rocas y los residuos de las actividades biológicas.

La interacción con el medio ambiente, el tipo de roca que le dio origen, los procesos biológicos y la actividad del hombre, pueden modificar los componentes de la corteza terrestre.

Esto genera diferentes tipos de suelos.

Las características del suelo van a ser determinantes para la agricultura.

La optimización de las plantaciones depende mucho de las propiedades físicas y químicas que el suelo posea.

Esto debido a que este cumple funciones de filtración, descomposición y almacén de nutrientes.

Los agricultores y los jardineros manejan en general estos 6 tipos de suelo:

1.     Suelos arenosos:

Son aquellos que no retienen el agua y están formados principalmente por arena.

Este suelo no es atractivo para el cultivo debido a que no retiene los nutrientes necesarios.

Es áspero y seco al tacto además de estar conformado por partículas grandes que están muy separadas entre sí.

2.     Suelos calizos:

Son aquellos que poseen abundantes sales calcáreas, estas influyen en las plantas, además de ser pobres en materia orgánica y nitrógeno, lo que los hace poco aptos para el cultivo.

Estos suelos se encuentran en las zonas más áridas de la tierra.

3.     Suelos humíferos:

El término humífero significa rico en humus,  que es la sustancia que contienen los materiales en descomposición.

También es conocido como tierra negra por su tono característico negro o marrón oscuro, este tiene un alto contenido de materia descompuesta,  es de textura suave y porosa, posee un alto contenido de agua y nutrientes, lo que lo convierte en el substrato ideal para la agricultura.

Retiene muy bien la humedad y es ideal para semilleros.

4.     Suelos arcillosos:

Este tipo de suelo está formado en un 45% por arcilla de granos muy finos y color amarillento. Retiene mucha agua creando pequeños charcos,  si se mezcla con humus puede llegar a ser un buen terreno de cultivo.

Pese a ser muy bueno al retener agua tiene una baja porosidad  y alta viscosidad no permite airear las raíces de las plantas de forma constante, lo cual puede llegar a causar que estas se pudran.

5.     Suelos pedregosos:

Este está conformado por piedras y rocas de tamaños variables y al no retener el agua ni los nutrientes se vuelve poco apto para el cultivo.

6.     Suelos Mixtos:

Son aquellos que poseen características que encajan en diferentes  tipos de suelo.

Conocer los tipos de suelo es de vital importancia en la agricultura y siembra.

Uno de los pasos principales a la hora de escoger el rubro a cultivar es estudiar las características del suelo con el que se cuenta y explotar sus virtudes además de tratar de reponer sus déficits, con ello evaluar si se deberá recuperar con la utilización de abonos ricos en materia orgánica, para que el cultivo cuente con los nutrientes y agua necesarios para su desarrollo.

Esto también definirá las condiciones de riego necesarias, además de influir en el control de plagas.

Los tipos de suelo en el medio ambiente son la base que definirá el tipo de ecosistema que podamos encontrar.

El desarrollo de plantas y animales está muy ligado al tipo de suelo del ecosistema en el que habitan, permitiendo así múltiples combinaciones que fomentan la biodiversidad del planeta.

Un punto importante a tener en cuenta es que los diferentes tipos de suelo pueden ser contaminados de distintas maneras, convirtiéndolos en suelos no aptos para cultivo.

Aquellos con mayor porosidad y que retienen mejor la humedad son muy propensos a contaminarse debido a químicos tanto de uso industrial como doméstico.

Recordemos que la tierra es nuestra madre y nuestra casa, por ende debemos cuidar cada uno de los suelos que forman parte de nuestros ecosistemas y aquellos que son aptos para los cultivos que nos alimentan día con día.