Coloso de rodas

Es caso de que no conozcas que es el Coloso de Rodas, es un famosísimo monumento dedicando al dios griego helios y que fue esculpida por el famoso artista Cares de Lindos, pero que se destruiría luego de un horrendo movimiento telúrico. Esta estatua se considera como una de las siete maravillas del mundo. En la actualidad, la información que se tiene sobre dicho monumento está contenida en numerosos escritos elaborados por personas que vivieron en esa época como Plinio el Viejo, por ejemplo.

Este monumento construido a base de bronce y hierro era una fiel y espectacular representación de Helios, el dios griego del astro rey. De acuerdo a la información recabada por Plinio el Viejo, el mismo midió, por lo menos, 32 metros. De acuerdo a la descripción del escritor antiguo, los dedos de la estatua superaban en tamaño a muchas otras obras de la época. Además, tardó más de una década en ser construida y requirió del trabajo de más de 300 talentos.

Antecedentes de construcción del Coloso de Rodas

La Isla de Rodas, ubicada en Grecia, fue objeto de un asedio por más de un año, el cual la dejó increíblemente afectada en todos los sentidos de la palabra. Con el fin de evitar que desgracias como esas volvieran a ocurrirle a la isla y a sus habitantes, se llegó a la conclusión de que debía erigirse un enorme monumento dedicado al dios Helios, quien era considerado como el mayor protector de la isla. Se tenía la creencia de que la construcción no permitiría que los enemigos de la isla la atacaran otra vez.

Ese mismo año, Antígono I, quien sucediese a Alejandro Magno como cabeza de gobierno en su reino, tenía un descendiente llamado Demetrio Poliorcetes. Este último se había dirigido a Rodas con un poderoso ejército con el fin de someter a la isla a un asedio. El objetivo del asedio era evitar por todos los medios que Rodas le prestara su apoyo militar a Ptolomeo I de Egipto. El mismo tenía un poderosos vínculo con Rodas y era enemigo público número uno de Antígono I.

El emperador temía que Rodas pudiese prestar su apoyo a su rival, así que decidió mover sus fichas para evitarlo. Con lo que no contaba Antígono es que la cuidad estaba tan bien preparada para este tipo de situaciones que aguanta el asedio por un año aproximadamente. Demetrio no cumple su propósito de dominar la isla y decide firmar un tratado de paz con la ciudad luego de abandonarla con su ejército. Debemos tener en cuenta que Ptolomeo envío apoyo militar para defender a su más cercano aliado.

Construcción del Coloso de Rodas

La población de la isla estaba muy orgullosa de haber logrado resistir al asedio gracias a su organización, pero no solo estaban agradecidos consigo mismos. También estaban agradecidos con helios, el dios protector de la isla y pensaban que los había ayudado a salir de la ya mencionada dificultad. Para agradecerle por los favores recibidos, deciden crear el monumento más magnifico jamás construido. Dicho encargo fue otorgado al escultor Cares de Lindos. El mismo fue pupilo de Lisipo.

Como hemos dicho anteriormente, uno de los más famosos escritos que se han podido encontrar sobre el monumento fue el de Plinio el Viejo. El mismo afirma que la estatua llegó a medir unos increíbles 32 metros, pero él no llegó a ver si no los restos que quedaron luego de un terremoto. De resto no es mucha la información fiable que podemos encontrar sobre el Coloso de Rodas. Se dice que su construcción estuvo basada en el uso de Bronce y hierro, pero puede que la parte baja estuviese hecha de piedra.

Además de bronce y hierro, se dice que el mármol también pudo haber sido usado para embellecer ciertos detalles, aunque no se sabe a ciencia cierta cuáles fueron. De hecho, tampoco se sabe a ciencia cierta cómo lucía la estatua ni cómo fue construida. Muchas de las conclusiones que se han hecho al respecto vienen dadas por expertos en el área histórica y arquitectónica. Se han hecho varios bocetos y dibujos sobre cómo podría haber sido el aspecto del Coloso de Rodas, pero no se sabe si los mismos se ajustan a la realidad.

Otros aspectos importantes de la construcción del Coloso de Rodas

Además de no saberse cómo lucía la estatua ni cómo fue construida, tampoco se sabe en qué lugar en específico se emplazó ni cómo se llevó a cabo dicho proceso. Se llegó a pensar que cada pierna de la estatua se encontraba en uno de los extremos del muelle de la isla. Aunque esta era la teoría más aceptada, resultaba de extrema complicación que un monumento con estas características hubiese permanecido en esa posición durante un largo periodo de tiempo.

Podríamos pensar que es posible que la estatua se hubiese mantenido en esa posición si estuviéramos hablando de una estatua reciente, pero no es el caso. Las técnicas utilizadas para la época en la que fue construido el monumento hacen imposible pensar que la estatua se hubiese mantenido erguida por tanto tiempo en esa postura. Algunos estudiosos de la historia y expertos en arquitectura han llegado a sugerir que el monumento si estaba ubicado en el muelle, pero en alguno de los dos extremos.

La explicación anterior es mucho más convincente si tomamos en cuenta que esa una estatua que preside un muelle en uno de sus extremos se ajusta perfectamente bien a lo que fue el arte helenístico griego. Aunque suene más convincente, dicha teoría tampoco ha podido ser comprobada de ninguna manera. Es más, también se ha llegado a sugerir que el monumento no se encontraba erigido en el muelle de Rodas, sino en otra parte de la isla.

Algunas consideraciones adicionales

Si bien es cierto que hay muchas cosas que no sabemos sobre el Coloso de Rodas, no se puede poner en duda que fue magnifica y muy adelantada a su época. Es imposible dudar que debiera haber impresionado a todos los que llegaron a verla. Por lo mismo, es una verdadera lástima que haya sido destruida.