Cirrosis hepática

La cirrosis hepática es la presencia de fibrosis y nódulos regenerativos en el hígado. Puede clasificarse como micronodular, macronodular o mixta. Sin embargo, cada tipo histológico puede encontrarse en un mismo paciente en las diferentes etapas de la enfermedad.

La cirrosis se manifiesta clínicamente con hipertensión portal, encefalopatía hepática y varices hemorrágicas. La cirrosis hepática es la undécima causa de muerte en los estados unidos donde mueren 9 de cada 100.000 habitantes por año, aumentando esta cifra anualmente. El alcoholismo y la hepatitis viral son las principales causas de cirrosis en el continente americano.

Síntomas y signos

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A nivel de la piel puede presentarse: tinte ictérico, eritema palmar, angiomas en araña, equimosis, dilatación de la vena periumbilical superficial, hiperpigmentación, xantomas, signos de pinchazos de agujas.  A nivel ocular: anillo de Kayser- Fleischer, que consiste en depósitos corneales de cobre observados en la enfermedad de Wilson durante la exploración con la lámpara de hendidura. Además se presenta una ictericia escleral.

En el aliento, el paciente puede presentar un fetor hepaticus, que consiste en un olor y una orina característico a humedad o dulzón. En el tórax puede presentar ginecomastia. A nivel abdominal se puede evidenciar hepatomegalia dolorosa a la palpación, hígado nodular, de tamaño disminuido, vesicular biliar palpable y no dolorosa a la palpación, bazo palpable, auscultación de un murmullo venoso sobre las venas periumbilicales, ascitis, ente otros signos.

Cuando se explora la región anal, se puede evidenciar hemorroides, prueba de guayaco en heces positiva, entre otros. En los genitales hay atrofia testicular en los varones, a nivel de las extremidades de puede observar edema pedio y en la exploración neurológica a la inspección, temblor de aleteo, asterixis, coreoatetosis y disartria.

Etiología de la cirrosis hepática

Una de las primeras causas de esta patología es el consumo en exceso de alcohol, además se puede presentar por obstrucción del conducto biliar común, por fármacos como el paracetamol, isoniazida, metotrexato y metildopa. Por congestion hepático debido a pericarditis constrictiva, insuficiencia tricuspidea, trombosis de la vena hepática, entre otros. Otra causa es debido a hemocromatosis, hepatitis crónica B o C, enfermedad de Wilson, etc.

Todo paciente con cirrosis hepática, es importante una buena valoración de la función hepática donde se estudiara la función renal y la circulatoria. La valoración diagnostica se va a dirigir principalmente a la identificación de la causa más probable de la cirrosis. Aquí va a resultar importante la historia clínica, donde hay que tomar en cuenta el alcoholismo para observar si existe hepatopatía alcohólica, antecedentes de hepatitis B, antecedentes de colangitis esclerosante primaria, antecedentes de prurito, hiperlipoprotenemia, xantomas en mujeres de edad media o avanzada, impotencia, diabetes mellitus, hiperpigmentacion, artritis.

Diagnostico por laboratorio

Cuando se la indica los paraclínicos, estos arrojan algún déficit, como en el caso de la hemoglobina y el hematocrito que saldrán disminuidos, la VCM se encontrará elevada al igual que los valores de creatinina., el sodio se encontrara en sus niveles bajo, conllevando a una hiponatremia dilucional. Además el potación se encontrara por debajo, hipoglicemia.

Otras alteraciones que se evidencian en los exámenes de laboratorio son: las ALT, AST estarán elevadas. Los niveles de transaminasas pueden encontrarse normales a pesar de existir una afección hepática importante en los pacientes con derivación yeyunoileal, hemocromatosis.

También pueden estar elevados los niveles de fosfatasa alcalina donde se observara una obstrucción extrahepatica, los niveles séricos de LDH se encontrarán muy elevados en la enfermedad por cirrosis hepática metastasica. También por medio de imageonologia  se puede llegar a un diagnostico exhaustivo.  Una ecografía nos puede indicar detección de los cálculos biliares y una dilatación del conducto biliar común.

La tomografía axial computarizada será útil para la detección de masas hepáticas o pancreáticas, donde se podrá valorar la cantidad de grasa hepática, identificar los casos de hemocromatosis idiopática, diagnosticar de modo precoz el síndrome de BUDD CHIARI. La biopsia hepática percutánea va a resultar útil en la  evaluación de los defectos de llenado hepáticos, los pacientes con alteraciones persistentes en las pruebas de función hepática o para el diagnóstico de enfermedades hepatocelulares, hepatomegalias, entre otras patologías.

Tratamiento

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Va a consistir primeramente en evitar aquellas sustancias hepatotoxicas como es el caso del alcohol, paracetamol y mejorar el estado nutricional. Además de debe corregir cualquier obstrucción mecánica al flujo biliar, como cálculos y estenosis, tratar la enfermedad cardiovascular subyacente en los casos de cirrosis cardiaca, en pacientes con hemocromatosis se debe eliminar el exceso de hierro corporal por medio de flebotomías y deferoxamina.

En los pacientes con enfermedad de Wilson se debe eliminar los depósitos de cobre con D-penicilamina. El tratamiento con ursodiol ralentiza la progresión de la cirrosis biliar primaria. Sin embargo; resulta ineficaz en el tratamiento de la colangitis esclerosante primeria. Las hepatitis autoinmunitarias, pueden responder a los glucocorticoides entre 20 a 30mg de prednisona al día o se puede combinar con azatioprina.