El arco del Triunfo París, Francia

El Arco de Triunfo es una de las obras monumentales más espectaculares de Paris, debido en parte a su especial ubicación en la Plaza de l’Etoile (hoy Plaza Charles de Gaulle), de la cual parten radialmente 12 avenidas, una de ellas la famosa avenida de los Campos Elíseos. Ofrece así una impresionante perspectiva del Museo del Louvre y la Place de la Concorde, en el extremo este de los Campos Elíseos, y del Gran Arco de la Defense al oeste, al final de la avenida de l’Armee.

A mediados del siglo XVIII, época de grandes realizaciones urbanísticas en la ciudad tales como la apertura de las grandes avenidas, el lugar donde se encuentra actualmente el arco era una gran plaza vacía. Las ideas para ocupar este espacio fueron numerosas y algunas disparatadas -como la de construir un elefante gigante con teatro y sala de baile!-.
Fue Napoleón quien habiendo regresado triunfante de la batalla de Austerlitz decidió la construcción de un gran arco, al estilo de los arcos triunfales romanos, en conmemoración de la gloria de su ejército y sus batallas. Así, en 1806, confía el proyecto al arquitecto Jean-François Chalgrin, quien fue sucedido por Goust y Huyot, y la obra fue terminada bajo el reinado de Luis Felipe en 1836, sin que Napoleón pudiese verla concluida.
Cuando sus cenizas llegaron a Francia, el 15 de diciembre de 1840, el cortejo pasó bajo el Arco de Triunfo. También a modo de homenaje, el cuerpo de Víctor Hugo fue velado toda la noche allí, el 22 de mayo de 1885, antes de ser sepultado en el Panteón.

Las dimensiones del arco son armónicas, con una altura de 50 metros por 45 de ancho. Sus 4 pilares fueron decorados con altorrelieves alegóricos, obras de CortotEtex y Rude: El Triunfo, la Paz, la Resistencia y el más célebre de ellos, “Le depart de volontaires de 1792” (la partida de voluntarios), más conocido como la Marsellesa, obra de Rude. En él la Libertad, representada por una mujer alada, anima a los franceses a luchar por su libertad.
Las caras internas tienen inscriptos los nombres de las batallas y 660 nombres de generales, mariscales y oficiales que combatieron por Francia; los que están subrayados corresponden a aquellos muertos en combate. Las obras de urbanización en la plaza de l’Etoile concluyeron en 1854 y unos años después fueron abiertas otras 7 avenidas, como parte de los proyectos del Barón Haussmann, completando las 12 que vemos actualmente.

A los pies del arco se encuentra, desde 1921, la Tumba del Soldado Desconocido de la Primera Guerra Mundial, donde arde la llama eterna que es mantenida a diario por asociaciones de ex-combatientes y sus descendientes y donde se lee: “Ici repose un soldat français mort pour la Patrie 1914-1918” (aquí yace un soldado francés que murió por la Patria). Cada 11 de noviembre, fecha de la firma del armisticio entre Francia y Alemania en 1918, se realiza un acto conmemorando a aquellos héroes anónimos.

Mediante el pago de una entrada se accede al interior del arco, donde hay un museo que explica el proceso de la construcción y la historia del famoso arco y luego se puede subir al techo, desde donde las panorámicas de la ciudad y los otros monumentos son espectaculares, especialmente en días claros y soleados.